BCE: no hay “margen para la complacencia”

Comment Off

BCE: no hay "margen para la complacencia"

El Banco Central Europeo (BCE) tiene preparada otra oleada de estímulos monetarios. Las expectativas de inflación dejan al banco central sin “margen para la complacencia”, según las actas del BCE, y listo para intervenir mediante tres alternativas: compra de deuda, bajada de tasas y nuevo retraso en la subida de tipos.

El BCE no tiene reparos en dar pistas cada vez más claras de una nueva ronda de estímulos monetarios. En su última reunión, celebrada el 6 de junio, Mario Draghi confirmó que habían iniciado el debate sobre una rebaja de tasas.

Dos semanas después, el foro de Sintra incluyó mensajes aún más contundentes por parte de Mario Draghi. En su intervención concretó que el BCE estaba preparado para adoptar nuevos estímulos, en forma de rebajas de tipos o de compra de activos, si la inflación sigue lejos del objetivo del 2%.

La designación de Christine Lagarde como sucesora de Mario Draghi, en detrimento de un ‘halcón’ como el alemán Jens Weidmann, mantuvo la puerta abierta a nuevos estímulos monetarios a medio y largo plazo.

En la jornada de hoy, a falta ya sólo de dos semanas para la próxima reunión del BCE, la publicación de las actas del encuentro del pasado mes de junio confirman el consenso existente en el consejo del banco central para aprobar nuevos estímulos.

Las actas de la reunión del 6 de junio recogen que los consejeros compartían la convicción de que “no debería haber margen para la complacencia” ante la caída en las expectativas de inflación. En junio el IPC se situó en el 1,2%, lejos del objetivo próximo al 2% establecido por el BCE.

Los responsables de la política monetaria del Banco Central Europeo, reunidos el mes pasado, coincidieron en la necesidad de estar listos para proporcionar un mayor estímulo a la economía de la zona euro en un entorno de “mayor incertidumbre”, según mostraron el jueves las minutas del encuentro.

Los perjuicios causados por la guerra comercial entre Estados Unidos y China a las empresas exportadoras de la zona euro y la expectativa generalizada de que la Reserva Federal reduzca sus tasas de interés han elevado la presión sobre el BCE para que relaje de nuevo su política monetaria.

El Consejo de Gobierno de la entidad aplazó cualquier subida de tasas durante al menos un año en su reunión del 5 y 6 de junio y el presidente Mario Draghi abrió enfáticamente la puerta a más estímulos en las próximas semanas.

“Hubo un amplio acuerdo en el sentido de que, en vista del aumento de la incertidumbre, que es probable que se prolongue en el futuro, el Consejo de Gobierno debía estar dispuesto y preparado para suavizar aún más la postura de la política monetaria”, dijo el BCE en su informe sobre la reunión.

Entre las posibles medidas se incluyen nuevos cambios en las orientaciones del BCE sobre las tasas en el futuro, nuevas adquisiciones de activos y recortes del costo de los préstamos.

Las minutas también mostraron que el BCE estudia medidas “más estratégicas” si la inflación sigue baja.

Sobre el autor

Artículos Relacionados