
El Ibex 35 cerró el mes de mayo con una subida del 3,26%, hasta situarse en los 18.362,90 puntos, en una jornada marcada por la expectativa de los inversores ante un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. El selectivo español logró mantenerse por encima de la cota de los 18.300 puntos, después de varias sesiones condicionadas por la evolución del conflicto en Oriente Próximo y por su impacto en el precio del petróleo.
Solo en la sesión de este viernes, el índice avanzó un 0,46%, mientras que en el conjunto de la semana acumuló una revalorización superior al 2%. El mercado español volvió así a mostrar fortaleza en un entorno de elevada sensibilidad geopolítica, en el que cualquier novedad relacionada con las negociaciones entre Washington y Teherán ha tenido reflejo inmediato en las bolsas europeas.
El petróleo y Oriente Próximo marcan el pulso del mercado
La atención de los inversores se mantuvo centrada en la posibilidad de que un pacto permita rebajar la tensión en la región y normalizar progresivamente la situación en torno al estrecho de Ormuz, una zona clave para el suministro energético mundial. Las dudas sobre el alcance real de las conversaciones han provocado movimientos de ida y vuelta en el precio del crudo durante los últimos días, con efectos directos sobre los sectores más expuestos al coste de la energía.
En este contexto, el mercado ha alternado sesiones de mayor optimismo con episodios de prudencia. La expectativa de una desescalada ha favorecido a valores vinculados al turismo, las infraestructuras y el consumo, mientras que las compañías energéticas han seguido muy pendientes de la evolución del Brent.
Dentro del Ibex, la sesión dejó avances destacados en compañías como Amadeus, Aena e Indra, que se situaron entre los valores más alcistas. En el lado contrario, algunos títulos industriales y energéticos registraron descensos, en una jornada también marcada por ajustes de carteras de final de mes.
Balance positivo para la bolsa española
El cierre mensual confirma el buen tono de la bolsa española en 2026, con el Ibex 35 instalado en niveles elevados y cerca de referencias históricas. La combinación de resultados empresariales, expectativas sobre tipos de interés y menor presión del petróleo en determinados momentos ha contribuido a sostener el apetito por el riesgo.
No obstante, los analistas mantienen la cautela ante la falta de confirmación definitiva sobre el acuerdo entre EEUU e Irán. Una prolongación de las tensiones podría volver a presionar el precio de la energía y reactivar los temores inflacionistas, especialmente en Europa.
De cara a las próximas sesiones, los inversores estarán atentos a la evolución del crudo, a las señales de los bancos centrales y a las referencias macroeconómicas que puedan condicionar las expectativas sobre política monetaria. También seguirá siendo clave la publicación de resultados y previsiones empresariales, en un mercado que ha cerrado mayo con ganancias, pero que continúa expuesto a un escenario internacional todavía incierto.


