
Abanca, la entidad financiera con sede en Galicia, ha cerrado el ejercicio 2025 con un beneficio atribuido de 902,4 millones de euros, lo que representa una caída del 25% en comparación con los 1.203,1 millones obtenidos en 2024. Este descenso se debe principalmente a los beneficios extraordinarios derivados de la integración del banco luso Eurobic. A pesar de este retroceso en los resultados, la entidad ha destacado la solidez de sus operaciones y su capacidad para generar resultados recurrentes sostenibles.
Juan Carlos Escotet, presidente de Abanca, expresó su satisfacción con los resultados alcanzados, señalando que la entidad ha mejorado en términos de recurrencia y en la sostenibilidad de sus resultados, si se excluye el impacto de la operación con Eurobic. Escotet destacó la sólida rentabilidad de la entidad, el crecimiento eficiente de su negocio y la contención de los gastos operativos como factores claves en el desempeño de Abanca.
Durante el año 2025, Abanca experimentó un incremento del volumen de negocio superior al 6%, alcanzando un total de 136.000 millones de euros. La entidad también logró captar más de 160.000 nuevos clientes en el mercado ibérico, lo que elevó su base total de clientes a más de 2,8 millones. Escotet subrayó que, a pesar de la incertidumbre económica global, el banco se benefició de un entorno macroeconómico favorable en la península ibérica, que superó las medias de Europa en cuanto a crecimiento económico, empleo y control de la inflación.
Los resultados de Abanca también reflejan un sólido desempeño en diversos segmentos de negocio. El banco ha logrado ganar cuota de mercado en todos sus frentes, con incrementos notables en áreas como los contratos de seguros (+8,8%), los servicios bancarios (+7,5%), los cobros y pagos (+10,4%), y en productos fuera de balance y seguros (+18,7%). Este crecimiento se ha visto respaldado por una mejora en la eficiencia operativa, con los gastos de explotación reduciéndose trimestre a trimestre y situándose en el 50,8% al cierre del año.
Además, Abanca ha logrado superar con claridad los objetivos establecidos para 2025, con una ratio CET1 del 14,1%, por encima del 13% como objetivo inicial, y una tasa de morosidad del 2,1%, mejorando el objetivo del 2,5%. Estos indicadores muestran un equilibrio en la gestión de su balance, lo que ha contribuido a una mejora en la solvencia del banco. La ratio de capital total se situó en el 18,9%, lo que representa un colchón de más de 2.200 millones de euros sobre los requisitos regulatorios.
Francisco Botas, consejero delegado de Abanca, destacó la capacidad de la entidad para generar resultados recurrentes a pesar de un entorno de tipos de interés reducidos. Botas resaltó que Abanca ha seguido una senda constante de crecimiento y creación de valor, logrando una diferenciación clara en términos de la generación de resultados sostenibles. Además, destacó que los resultados obtenidos en 2025 son especialmente meritorios al considerar el impacto de la reducción de tipos de interés en el mercado.
En cuanto a las perspectivas económicas, Abanca prevé un crecimiento más moderado para 2026, aunque continúa confiando en los buenos números que siguen presentándose tanto en España como en Portugal. La entidad confía en que el entorno macroeconómico seguirá siendo favorable, aunque con desafíos derivados de la incertidumbre global.


