
BYD continúa ampliando con rapidez su presencia en el mercado automovilístico español. La filial de la compañía china alcanzó en 2025 unos ingresos de 789 millones de euros, frente a los 176 millones contabilizados un año antes, lo que supone multiplicar por más de cuatro su volumen de negocio.
El crecimiento de la facturación estuvo acompañado por una notable mejora de los resultados. El beneficio antes de impuestos de BYD Iberia se situó en 15,5 millones de euros, frente a los 3,5 millones registrados durante el ejercicio anterior. La evolución confirma la expansión de una marca que ha ganado protagonismo en España gracias a su oferta de vehículos eléctricos e híbridos enchufables.
La compañía también reforzó su estructura para responder al aumento de la actividad. Su plantilla pasó de 52 a 82 trabajadores, lo que representa un crecimiento del 58%. No obstante, el incremento del personal fue considerablemente inferior al de los ingresos, una diferencia que refleja una mayor productividad y un mejor aprovechamiento de las economías de escala.
El avance de BYD en España se apoya tanto en la ampliación de su catálogo como en el aumento de su red comercial y en la aceptación de sus principales modelos. Vehículos como el Dolphin G, el Tang, el Atto 2 o el Seal U han contribuido a elevar las matriculaciones y a consolidar a la compañía entre las marcas de referencia dentro del mercado electrificado.
Las ventas de seis meses se acercan a las de todo 2025
La aceleración comercial ha continuado durante 2026. En el primer semestre del año se matricularon 22.860 vehículos BYD en España, más del doble de las 10.196 unidades registradas entre enero y junio de 2025.
La cifra correspondiente a los seis primeros meses de 2026 se aproxima ya a las 25.552 unidades vendidas durante todo 2025, por lo que la compañía podría superar ampliamente su anterior récord si mantiene el actual ritmo de matriculaciones durante la segunda mitad del ejercicio.
Uno de los modelos que más ha contribuido a este avance es el BYD Atto 2, que alcanzó 8.425 unidades entregadas. Esto representa un crecimiento del 1.708% respecto al ejercicio anterior y equivale a casi un tercio de las ventas obtenidas por la marca durante el semestre.
La aceptación del modelo le permitió situarse entre los automóviles más vendidos del mercado español durante junio. Su comportamiento comercial evidencia el interés creciente por los vehículos electrificados de precio competitivo y por las nuevas marcas asiáticas que están aumentando su presencia en Europa.
La progresión de BYD resulta especialmente significativa al analizar su evolución desde su llegada a España. La empresa vendió alrededor de 650 vehículos en 2023, superó las 6.000 unidades en 2024 y dio su mayor salto durante 2025, cuando rebasó las 25.500 matriculaciones.
Otro de los principales responsables de aquel crecimiento fue el BYD Seal U, disponible tanto en versiones híbridas enchufables como completamente eléctricas. El modelo terminó 2025 como el vehículo enchufable más vendido del mercado español, con 10.366 unidades.
La compañía alcanzó, además, el hito de las 50.000 matriculaciones acumuladas en España a mediados de junio de 2026, poco más de tres años después de iniciar su actividad en el país.
España gana peso en la estrategia europea de BYD
Los resultados obtenidos sitúan a España como uno de los mercados con mayor potencial para la expansión europea de BYD. La vicepresidenta ejecutiva del grupo, Stella Li, llegó a señalar que el país podría encontrarse entre los tres candidatos para albergar una próxima fábrica de la compañía.
La posibilidad de instalar un centro de producción reforzaría la presencia industrial de BYD en Europa y permitiría a la empresa reducir costes logísticos, acortar los tiempos de entrega y adaptarse con mayor rapidez a las necesidades del mercado comunitario.
Sin embargo, el buen comportamiento del negocio español contrasta con las dificultades que atraviesa la compañía en China. Durante el primer trimestre de 2026, los beneficios del fabricante se redujeron un 55% interanual, hasta los 18.775 millones de euros.
La caída está relacionada con la intensa guerra de precios que mantienen los fabricantes en el mercado chino. Las rebajas aplicadas para ganar cuota han reducido el margen obtenido por cada vehículo vendido y han aumentado la presión sobre la rentabilidad del sector.
Pese a este escenario, la evolución de BYD en España muestra una trayectoria claramente expansiva. El crecimiento de los ingresos, la mejora del beneficio y el fuerte aumento de las matriculaciones consolidan al fabricante chino como uno de los principales protagonistas de la transformación del mercado automovilístico español.


