
El Índice de Precios de Consumo se mantuvo en mayo en el 3,2% interanual, la misma tasa registrada en abril, según el indicador adelantado publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística. La inflación general se estabiliza así por segundo mes consecutivo en ese nivel, en un contexto marcado por la evolución de los precios energéticos y por la atención sobre los componentes más persistentes de la cesta de consumo.
La principal novedad del dato adelantado se encuentra en la inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos. Esta tasa aumentó una décima en mayo, hasta situarse en el 2,9%, lo que refleja una presión algo mayor en los precios menos volátiles y mantiene el foco sobre la evolución de los servicios y otros bienes de consumo.
Transporte y ocio presionan al alza
El organismo estadístico explicó que, en el comportamiento de la inflación de mayo, influyeron al alza el transporte y las actividades recreativas, deporte y cultura. En ambos casos, sus precios descendieron menos que en el mismo mes del año anterior, lo que contribuyó a sostener la tasa interanual del índice general.
En sentido contrario, el vestido y el calzado ejercieron presión a la baja, al registrar una evolución más moderada que la observada un año antes. También contribuyeron a contener el índice los alimentos y bebidas no alcohólicas, cuyos precios se mantuvieron estables en mayo, frente al incremento que habían experimentado en el mismo periodo de 2025.
En términos mensuales, los precios de consumo aumentaron un 0,1% respecto a abril. Esta subida supone una moderación frente al avance mensual del 0,4% registrado el mes anterior, aunque confirma que los precios mantienen una tendencia positiva en el corto plazo.
El IPCA sube hasta el 3,6%
Por su parte, el Índice de Precios de Consumo Armonizado, que permite comparar la evolución de los precios entre los países de la zona euro, situó su tasa anual estimada en el 3,6% en mayo, una décima más que en abril. La variación mensual del IPCA también fue del 0,1%, mientras que la inflación subyacente armonizada se estimó en el 3,3%.
El avance de mayo confirma que la inflación sigue instalada por encima del umbral del 3%, aunque sin nuevas aceleraciones en el índice general. Sin embargo, el repunte de la subyacente introduce un elemento de cautela, ya que este indicador suele observarse con especial atención para evaluar la persistencia de las tensiones inflacionistas.
Los datos conocidos este viernes son provisionales. El INE publicará las cifras definitivas del IPC de mayo el próximo 12 de junio, cuando se conocerá con más detalle la evolución por grupos de consumo y su impacto completo sobre el comportamiento de los precios en España.


