
La firma polaca Kruk, especializada en gestión y recuperación de deudas, cerró el primer semestre de 2025 con un beneficio neto de 136,7 millones de euros (584 millones de zlotys), lo que representa una caída del 3% interanual. Pese a este retroceso en el resultado final, la compañía registró un incremento generalizado en sus principales indicadores de negocio, lo que refleja un contexto de crecimiento en ingresos pero de mayor presión en costes y márgenes.
Según los datos comunicados por la empresa, las recuperaciones de carteras ascendieron a 1.737 millones de zlotys (unos 406 millones de euros), lo que supone un aumento del 10% frente al mismo periodo de 2024. En paralelo, el EBITDA en efectivo avanzó un 9% interanual, hasta alcanzar los 1.176 millones de zlotys (275 millones de euros).
Los ingresos totales del grupo también crecieron un 8%, hasta los 2.326 millones de zlotys (545 millones de euros), impulsados principalmente por la expansión en el negocio de gestión de préstamos impagados. No obstante, la rentabilidad neta se vio lastrada por un mayor gasto financiero y por el efecto de las fluctuaciones cambiarias en los mercados en los que opera la compañía, especialmente en Europa Central y del Este.
Kruk, que cotiza en la Bolsa de Varsovia y mantiene operaciones en varios países europeos, incluida España, destacó en su comunicado que la evolución de los ingresos responde al aumento de las carteras gestionadas, así como a una mayor eficiencia en los procesos de recobro. La firma ha reforzado su estrategia de digitalización y uso de inteligencia artificial para optimizar las gestiones con clientes y mejorar la tasa de recuperación de deudas.
El consejero delegado de la compañía, Piotr Krupa, subrayó que, a pesar del descenso en el beneficio neto, la compañía “mantiene una senda de crecimiento sostenible” y está preparada para aprovechar nuevas oportunidades en el mercado europeo de deuda, especialmente tras la venta masiva de carteras morosas por parte de bancos y entidades financieras.
En el mercado español, Kruk se ha consolidado como un actor relevante en la adquisición de carteras de préstamos impagados, compitiendo con firmas como Intrum, Axactor o Hoist. El dinamismo del mercado nacional de NPLs (non-performing loans) sigue atrayendo el interés de estos grupos, debido al volumen significativo de créditos en mora aún presente en el sistema bancario.
De cara al futuro, la compañía mantiene su previsión de crecimiento en ingresos, aunque reconoce que la presión de los costes de financiación y la volatilidad macroeconómica en Europa podrían seguir afectando a su beneficio neto. Entre los principales retos identificados figuran la evolución de los tipos de interés, la estabilidad en los mercados emergentes donde opera y la capacidad de seguir expandiéndose sin comprometer sus márgenes.
Con un beneficio neto ligeramente inferior al del año pasado, pero con todos sus indicadores de actividad en positivo, Kruk se sitúa en una posición de solidez relativa. El mercado estará atento a la evolución del tercer trimestre, donde la compañía deberá demostrar si es capaz de transformar el crecimiento operativo en una mejora sostenida de la rentabilidad.


