
Endesa invertirá este verano 38 millones de euros en la protección de la red eléctrica situada en entornos forestales, una cifra que supone un 44 por ciento más que la destinada el año pasado. La compañía reforzará su dispositivo de mantenimiento y vigilancia con el apoyo de helicópteros, drones, cámaras termográficas y brigadas especializadas en tala y poda, dentro de una campaña orientada a reducir riesgos en los bosques próximos a las líneas eléctricas.
La empresa ha presentado este miércoles el operativo en Sant Joan de Vilatorrada, en la comarca del Bages, donde ha destacado la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas para mejorar la supervisión de la red. Entre las principales novedades figura el uso, por primera vez, de drones de largo alcance, capaces de recorrer hasta diez kilómetros y de generar un gemelo digital de las infraestructuras eléctricas.
Según ha explicado el responsable de mantenimiento de la red de alta tensión de Endesa, Francesc López, la evolución tecnológica ha permitido mejorar notablemente la inspección y el control del estado de las líneas, que, según ha asegurado, presentan una situación óptima.
Tres ejes para reforzar la vigilancia
El plan de Endesa se apoya en tres líneas de actuación centradas en la gestión de la masa forestal, la vigilancia aérea y las inspecciones sobre el terreno. La compañía ya utilizaba drones desde 2012, sobre todo en zonas de difícil acceso, aunque hasta ahora su uso estaba limitado al campo visual del operador.
Con la entrada en servicio de drones de largo alcance, la empresa podrá cubrir grandes tramos de red en un solo vuelo. Endesa destaca que su alcance es hasta veinte veces superior al de los drones convencionales, lo que mejora la capacidad de inspección y permite actuar con mayor rapidez y precisión.
Uno de los avances más relevantes de esta nueva fase es la posibilidad de integrar toda la información recopilada en un único modelo tridimensional. Ese gemelo digital permite analizar de forma conjunta los distintos datos recogidos durante las inspecciones y comprobar si la distancia entre el arbolado y las líneas eléctricas se ajusta a la normativa, además de ayudar a detectar posibles incidencias antes de que se conviertan en un problema.
Helicópteros, cámaras térmicas y trabajos forestales
Pese a la incorporación de nuevos sistemas, Endesa no prevé sustituir los helicópteros, que siguen siendo una herramienta esencial tras más de cuarenta años de inspecciones aéreas. Estas revisiones cuentan con cámaras termográficas y vídeo de alta definición para localizar puntos calientes en las líneas, es decir, componentes que registran temperaturas superiores a las habituales y que pueden alertar de un deterioro o de un mal funcionamiento del cableado.
Otro de los pilares de la campaña es el control de la vegetación en las proximidades de la red. Las tareas de tala y poda se llevan a cabo tanto en horizontal como en vertical y se coordinan con Bomberos, Agentes Rurales, parques naturales y administraciones, además de tener en cuenta las limitaciones establecidas por el Plan Alfa.
Para desarrollar estos trabajos, las brigadas contarán con exoesqueletos que reducen la fatiga muscular en hombros y cuello, así como con cascos que incorporan sistemas de comunicación, protección auditiva y pulseras destinadas a prevenir golpes de calor. También se emplean desbrozadoras teledirigidas, que permiten trabajar a distancia y reducir el riesgo de accidentes.


