
Talgo se enfrentará a Siemens Mobility, Alstom y al consorcio integrado por la polaca Pesa y la italiana-japonesa Hitachi Rail por uno de los grandes contratos ferroviarios que se preparan en Europa. La operadora pública PKP Intercity ha confirmado que ha recibido cuatro solicitudes para participar en el concurso destinado a renovar y ampliar su flota de alta velocidad.
El proceso contempla inicialmente la compra de 20 trenes eléctricos autopropulsados, aunque incluye una opción para adquirir otras 35 unidades. De completarse el pedido máximo, la operación podría superar los 2.000 millones de euros, según las estimaciones del mercado a partir de licitaciones comparables desarrolladas recientemente en otros países europeos.
Además del suministro de los trenes, el futuro adjudicatario deberá asumir el mantenimiento de la flota durante 30 años y construir una nueva instalación técnica en Szczesliwice, en Varsovia. El proyecto se perfila así como una operación industrial de largo recorrido, con impacto tanto en la fabricación de material ferroviario como en los servicios de mantenimiento y soporte tecnológico.
Talgo afronta la puja sin su anterior socio polaco
Uno de los principales cambios respecto a las previsiones iniciales es que Talgo acudirá al concurso sin Pesa. Ambas compañías firmaron en 2024 un memorando de entendimiento para estudiar una posible colaboración en el desarrollo de trenes de alta velocidad dirigidos al mercado polaco.
Sin embargo, la empresa de Bydgoszcz ha decidido finalmente concurrir junto a Hitachi Rail, que aportará su plataforma ETR1000, empleada actualmente por operadores como Trenitalia e Iryo. El acuerdo contempla que las primeras 20 unidades sean fabricadas en las plantas italianas de Hitachi y que, en caso de activarse la opción por otros 35 trenes, Pesa incremente de forma progresiva su participación industrial en Polonia.
La alianza también prevé transferencia de conocimiento en áreas como la producción de estructuras de aluminio, el desarrollo de vehículos de doble piso y el mantenimiento de los trenes durante el periodo contractual. Pesa será, además, la única compañía polaca presente en el proceso, después de que Newag decidiera no presentar candidatura tras romper sus conversaciones con Siemens.
Trenes para 320 kilómetros por hora y conexiones internacionales
Los requisitos técnicos del concurso elevan la exigencia de la licitación. Los nuevos trenes deberán alcanzar una velocidad mínima de 320 kilómetros por hora, disponer de al menos 402 plazas y no superar los 202 metros de longitud. También tendrán que poder circular en doble composición, lo que permitirá adaptar la capacidad a la demanda de las principales rutas.
El pliego contempla la compatibilidad con diferentes sistemas de electrificación y exige autorizaciones para operar en Polonia, Alemania, República Checa y Austria. Además, se abre la puerta a ampliar las homologaciones hacia países como Francia, Bélgica, Países Bajos, Suiza, Italia, Eslovaquia o Hungría.
La configuración incluirá espacios de primera y segunda clase, zona de silencio, áreas para familias, plazas para bicicletas, opciones de restauración y medidas de accesibilidad. PKP Intercity también estudia incorporar una categoría superior denominada Grand.
Una flota vinculada a la futura línea en Y
Los trenes estarán destinados principalmente a la futura línea en Y, una infraestructura que conectará Varsovia con Lodz y que posteriormente se extenderá hacia Poznan y Breslavia. El primer tramo está previsto para 2032, mientras que las extensiones posteriores se proyectan para 2035.
La operadora polaca plantea reforzar las frecuencias entre Varsovia, Breslavia, Poznan, Berlín y Szczecin. La ampliación del pedido hasta las 55 unidades permitiría mejorar las conexiones y aumentar la capacidad de los servicios nacionales e internacionales.
Tras la revisión formal de las candidaturas, PKP Intercity invitará a los aspirantes seleccionados a participar en un diálogo competitivo. Las ofertas definitivas se esperan para julio de 2027 y la adjudicación está prevista para octubre de ese mismo año. Para Talgo, el concurso supone una oportunidad estratégica para reforzar su presencia en el mercado ferroviario europeo de alta velocidad.


