
Indra se ha adjudicado un contrato de Renfe Viajeros para el mantenimiento de su canal de autoventas por un importe cercano a los 2,5 millones de euros, en una operación que refuerza la presencia de la tecnológica española en el ámbito de la movilidad y los sistemas digitales aplicados al transporte ferroviario.
El contrato, impulsado por la Dirección General de Renfe Viajeros, tiene como finalidad garantizar el soporte, mantenimiento y evolución de diferentes herramientas vinculadas al canal de autoventas de la compañía ferroviaria. En concreto, los trabajos estarán relacionados con la plataforma de venta Siver y con las aplicaciones Visir y Move, sistemas utilizados dentro del ecosistema comercial de Renfe.
El importe de la adjudicación asciende a 2,46 millones de euros sin impuestos, mientras que la cifra total con impuestos se sitúa en torno a los 2,97 millones de euros. El plazo de ejecución previsto es de 17 meses, por lo que los trabajos se extenderán hasta finales de septiembre de 2027.
Mantenimiento y nuevos desarrollos
El objeto del contrato no se limita únicamente a tareas de conservación técnica. También contempla la atención de nuevos requerimientos comerciales, lo que permitirá adaptar las herramientas de autoventa a las necesidades operativas y de servicio que puedan surgir durante el periodo de ejecución.
Este tipo de contratos resulta clave para compañías como Renfe, que dependen de plataformas digitales estables para gestionar una parte relevante de la relación con sus usuarios. Los canales de autoventa permiten agilizar procesos, reducir cargas operativas y facilitar la compra o gestión de servicios por parte de los viajeros.
La adjudicación se enmarca dentro de los contratos de servicios de mantenimiento y reparación de software, una categoría cada vez más relevante en el sector del transporte por el peso creciente de la digitalización en la experiencia del cliente, la operativa interna y la gestión comercial.
La tecnología gana peso en el transporte
Para Indra, el contrato supone un nuevo paso en su actividad vinculada a la movilidad, uno de los ámbitos en los que la compañía mantiene una posición destacada tanto en España como en mercados internacionales. La empresa desarrolla soluciones tecnológicas para transporte público, gestión de tráfico, sistemas de ticketing, plataformas digitales y operaciones críticas.
La relación entre tecnología y transporte ferroviario se ha intensificado en los últimos años por la necesidad de modernizar infraestructuras, mejorar los sistemas de venta y reforzar la eficiencia en la gestión del servicio. En este contexto, las herramientas digitales no solo cumplen una función comercial, sino que también se han convertido en una parte esencial de la continuidad operativa.
El contrato adjudicado por Renfe se produce en un momento en el que las compañías públicas y privadas del sector avanzan en la renovación de sus sistemas tecnológicos para responder a una demanda cada vez más digitalizada. La fiabilidad de estos canales resulta especialmente relevante en servicios con alto volumen de usuarios, donde cualquier incidencia puede afectar directamente a la atención al cliente y al funcionamiento diario de la actividad.
Con esta adjudicación, Indra consolida su papel como proveedor tecnológico en el sector ferroviario español, mientras Renfe refuerza el mantenimiento de sus plataformas comerciales para asegurar la continuidad y evolución de sus canales de autoventa durante los próximos meses.


