El networking presencial aumenta en el sector de la banca y fintechs

0
9030

Hay algo en los apretones de manos, en el cruce de miradas durante una conversación cara a cara, que las videollamadas jamás podrán replicar. Después de años de eventos virtuales, chats en línea y fondos desenfocados de Zoom, el sector financiero, con bancos, fintechs y aseguradoras a la cabeza, está volviendo a reunirse en persona. Y no solo por gusto, hay muchas razones de peso.

Según el Observatorio del Networking Empresarial, en 2024 más del 70 % de las grandes entidades financieras españolas retomaron su participación en ferias y congresos presenciales. Las cifras hablan por sí solas, los contactos hechos en eventos físicos tienen, de media, un 62 % más de posibilidades de convertirse en colaboraciones reales que los conseguidos por canales digitales. Lo saben los responsables de marketing, lo notan los equipos comerciales, y se nota también en los stands, que han vuelto a llenarse de materiales físicos, catálogos, merchandising… y pegatinas, muchas pegatinas.

En este sentido, cabe hacer una aclaración, ya que no se está haciendo referencia a las típicas, a las que acaban olvidadas sin ser utilizadas. Hablamos de una herramienta visual de alto impacto que, cuando está bien pensada, se convierte en un objeto que trasciende la simple decoración. No en vano está aumentando el número de startups del sector financiero, por ejemplo, que apuestan por imprimir pegatinas de calidad con diseños llamativos, mensajes directos, eslóganes e incluso con códigos QR que enlazan a la web, al whitepaper o a una demo del producto. Plataformas como Helloprint permiten encargar lotes personalizados con rapidez, lo que resulta clave cuando se enlazan varios eventos en pocos días.

Esta fórmula promocional busca llamar la atención, y lo consigue, pero, además, tiene la función práctica que hace que la marca viaje. Una pegatina bien hecha termina pegada en el portátil del visitante, en su carpeta, en su móvil, o incluso en su mesa de trabajo. Y eso es más exposición, más recuerdo, más conversación después del evento.

En la última presentación del FinTech Show Europe, que tuvo lugar en la capital catalana, no faltaron compañías emergentes que dejaron de lado los folletos tradicionales y apostaron por lo visual, lo directo y lo funcional. Algunas incluso ofrecían packs de bienvenida con stickers, chapas y tarjetas NFC. Lo interesante es que los asistentes no solo los cogían, sino que también los usaban, dejando claro cuál es la diferencia entre promocionar y conectar.

Pero eso no es todo, hay algo menos tangible, pero muy real. En un entorno cada vez más digitalizado, volver a casa con una bolsa de tela llena de objetos físicos tiene un componente casi emocional. Es un recuerdo de un momento vivido, un testigo aferrado a la memoria de una charla improvisada junto a la máquina de café, o de una presentación inesperadamente brillante, entretenida y convincente.

El regreso del networking presencial trae de nuevo al presente más digital que la marca también se construye en los márgenes más físicos, con un saludo, en una carpeta bien diseñada o con una pegatina que alguien decide pegar en su cuaderno o laptop. Y por eso importa tanto cuidar el detalle, porque ahora que todos volvemos a mirarnos a los ojos, cualquier elemento que llevemos encima, por pequeño que sea, habla de y por nosotros.