
La compraventa de viviendas registró en abril un descenso interanual del 1,8%, hasta sumar 53.241 operaciones, y encadenó así cuatro meses consecutivos de caídas. La evolución del cuarto mes del año confirma una menor intensidad de la actividad respecto al ejercicio anterior, aunque el volumen de transacciones se mantiene en cotas elevadas.
El retroceso estuvo determinado por la vivienda usada, que concentró casi ocho de cada diez operaciones. Las transacciones sobre este tipo de inmuebles bajaron un 2,4% en tasa interanual, hasta 41.783 unidades. En cambio, las compraventas de viviendas nuevas crecieron un 0,6%, hasta 11.458 operaciones, y rompieron la secuencia de descensos registrada en los tres meses precedentes.
La serie arrastra números negativos desde el inicio del año. En enero, las compraventas disminuyeron un 5%; en febrero, un 0,5%, y en marzo, un 2,2%. Con el dato de abril, el acumulado del primer cuatrimestre cerró con una caída del 2,4% respecto al mismo periodo de 2025. El ajuste fue del 4% en vivienda nueva y del 1,9% en la usada.
Por régimen, la vivienda libre representó el 93,8% de todas las operaciones y retrocedió un 1%, hasta 49.946 transacciones. La vivienda protegida, que supuso el 6,2% restante, acusó una caída más acusada, del 12,3%, hasta 3.295 compraventas.
En comparación con marzo, la compraventa de viviendas descendió un 13,1%. Las operaciones de segunda mano se redujeron un 13,4% en términos mensuales, mientras que las de vivienda nueva bajaron un 12,2%. Estos porcentajes deben interpretarse en el marco de una estadística de inscripciones registrales, vinculada a escrituras formalizadas con anterioridad.
El comportamiento fue desigual entre comunidades autónomas. Andalucía lideró el mercado por número de transacciones, con 10.661 operaciones, seguida de Cataluña, con 8.810; Comunidad Valenciana, con 7.880, y Madrid, con 5.880. En términos interanuales, diez territorios registraron aumentos y siete presentaron descensos.
Navarra sufrió la mayor contracción, con una caída del 29%, por delante de Madrid, donde las compraventas se redujeron un 11%, y Castilla y León, con un descenso del 9,4%. En el lado contrario, Cantabria encabezó los avances, con un incremento del 22,5%, seguida del País Vasco, con un 8,8%, y Cataluña, con un 7,8%.
El dato de vivienda contrastó con la evolución del conjunto de fincas transmitidas e inscritas en los registros de la propiedad. En abril se contabilizaron 188.475 fincas, un 1,7% más que un año antes. Las compraventas de fincas en conjunto aumentaron un 1,4%, hasta 107.268 operaciones, reflejando que la debilidad de la vivienda no fue extensible a todas las categorías inmobiliarias.
Los resultados difundidos para abril tienen carácter provisional y serán revisados cuando se publique la información del mismo mes del próximo año. La evolución del mercado residencial en los próximos registros permitirá comprobar si la cadena de caídas responde a una fase transitoria de normalización o se consolida como una tendencia de mayor alcance.


