
El pasado 12 de junio, la CNMC dio luz verde a una actualización de los procedimientos de operación que definen el funcionamiento detallado de los servicios complementarios del sistema eléctrico. Esta revisión tiene como objetivo modernizar el servicio de control de tensión y establecer un sistema de retribución específico para su prestación, optimizando así su integración en la operación del sistema.
La CNMC, presidida por Cani Fernández, recuerda que las tecnologías de generación síncrona —como la térmica e hidráulica— están sujetas a obligaciones de control de tensión desde el año 2000, y que en 2014 se extendieron también a la generación asíncrona, como la eólica y la solar.
Ahora, el organismo ha finalizado la actualización de las normas técnicas que detallan el funcionamiento del servicio de control de tensión, un componente clave para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico. Esta revisión busca asegurar que todas las fuentes de generación contribuyan eficazmente a mantener los niveles adecuados de tensión en la red.
Con la reciente actualización normativa, la CNMC introduce un enfoque más dinámico en este servicio, impulsando el desarrollo de nuevas capacidades que permitan a todas las tecnologías —incluida la demanda— aportar recursos adicionales. Además, se establecerán mercados locales para contratar capacidad extra, con el fin de mejorar la eficiencia del sistema eléctrico y adaptarlo a un mix energético más diverso y distribuido.
El diseño del servicio se ha desarrollado partiendo de una propuesta inicial del operador del sistema eléctrico de junio de 2021. En la memoria de la resolución de 8 de septiembre de 2022 (por la que se aprueban las condiciones aplicables a los servicios de no frecuencia y otros servicios para la operación del sistema eléctrico peninsular español, y se creaba el marco para el servicio de control de tensión) ya se señalaron diversas preocupaciones sobre el modelo propuesto, así como sobre otros aspectos técnicos relativos a su adaptación.
Con el fin de que la propuesta se adecuase en mayor medida a las exigencias del marco regulatorio comunitario y que su diseño tuviera en cuenta las capacidades efectivas de todas las tecnologías, en particular, de las energías renovables y la demanda, se lanzaron dos proyectos de demostración regulatoria el 28 de julio de 2022 y el 2 de noviembre de 2023, respectivamente, que permitieron poner en práctica una provisión del servicio de control de tensión a través de un modelo de mercado obteniendo evidencias sobre la eficiencia económica de la provisión del servicio sobre la base de un mecanismo de mercado.
PROPUESTA DE REE CON INCENTIVOS ECONÓMICOS
A partir de la experiencia obtenida con estos proyectos, en marzo de 2024, el operador del sistema remitió a la CNMC una nueva propuesta de diseño del servicio con una vertiente que incorpora incentivos económicos para la prestación dinámica. Esta propuesta es la que ahora se aprueba, tras el trámite de audiencia e información pública (lanzado el 18 de noviembre de 2024) y el posterior análisis y consideración de alegaciones.
La adaptación de este servicio se enmarca en los trabajos que lleva realizando la CNMC para adecuar la normativa nacional del mercado eléctrico a las metodologías y criterios establecidos en la Directiva (UE) 2019/944 y el Reglamento (UE) 2019/943, y su reforma de 2024.
Estos trabajos persiguen la armonización europea de todos los segmentos del mercado, incluyendo tanto los segmentos diario e intradiario, en los que los sujetos negocian intercambios de energía, como los servicios de ajuste del sistema eléctrico, con el fin de conseguir una mayor competencia y eficiencia en todos ellos.


