Iberdrola, compañía liderada por Ignacio Sánchez Galán, ha completado la adquisición del negocio eléctrico de Electra del Maestrazgo, compañía de origen familiar con sede en la provincia de Castellón. La operación abarca las áreas de distribución, comercialización y generación de energía y ha recibido la aprobación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que ha dado el visto bueno tras analizar su impacto en el sector energético.
Electra del Maestrazgo cuenta con una infraestructura que incluye 1.350 kilómetros de líneas de media y baja tensión, 21.000 puntos de suministro y una cartera de 19.000 clientes en comercialización. Además, dispone de 6,8 megavatios de capacidad instalada, procedente de plantas fotovoltaicas y de generación hidroeléctrica. Estos activos se incorporarán a la red de Iberdrola, permitiéndole reforzar su actividad y cobertura territorial en las provincias de Castellón y Teruel.
La adquisición se enmarca dentro del plan estratégico de Iberdrola, orientado a concentrar recursos en activos clave para su crecimiento sostenible, especialmente en el ámbito de las redes eléctricas. Esta línea de actuación ha llevado a la compañía a llevar a cabo operaciones complementarias, como la reciente venta de Maine Natural Gas en Estados Unidos. Con esta rotación de activos, Iberdrola avanza en su objetivo de consolidar un modelo energético más eficiente y adaptado a las necesidades del futuro.
El proceso de integración de los activos de Electra del Maestrazgo no solo permitirá a Iberdrola ampliar su capacidad operativa en la región, sino también contribuir a la mejora de la calidad del suministro eléctrico en entornos rurales, promoviendo una transición energética más inclusiva.
Ignacio Galán, presidente de Iberdrola, lidera esta estrategia de transformación energética que busca reforzar el papel de la compañía en el despliegue de redes inteligentes y la consolidación de las energías renovables en todo el territorio. Bajo su dirección, la empresa continúa apostando por inversiones sostenibles que fomentan el desarrollo económico local y la transición hacia un modelo energético más limpio.
La operación tendrá un impacto positivo en los resultados financieros de Iberdrola y consolida su liderazgo en el sector, al tiempo que reafirma su compromiso con el desarrollo regional, la eficiencia energética y la sostenibilidad. Esta incorporación representa un paso más en la expansión de su red de infraestructuras eléctricas en España.


