
Correos ha renovado su oferta bancaria con una tarjeta prepago mejorada que ahora incorpora un IBAN español completo, permitiendo a los usuarios gestionar transferencias (tanto enviar como recibir fondos), domiciliar pagos y nóminas, además de operar a través de la extensa red postal nacional. Este servicio financiero inclusivo está disponible para todos los ciudadanos, ofreciendo la comodidad de la gestión online combinada con la atención presencial en más de 2.300 oficinas, respaldado por la solidez de un operador público de confianza. Los clientes pueden elegir entre modalidades física o virtual según sus necesidades.
Los usuarios pueden contratar este servicio tanto de forma online como en las oficinas de Correos, con dos modalidades de tarjeta disponibles: la física por 6 euros y la virtual por 3,5 euros. Ambas opciones incluyen acceso al servicio de atención personalizada en toda la red de oficinas postales, manteniendo las mismas funcionalidades bancarias completas con IBAN español para transferencias, domiciliaciones y gestión de nóminas.
Correos busca destacar en el sector financiero precisamente mediante este servicio, aprovechando su extensa red de más de 2.400 oficinas repartidas por todo el territorio nacional. Esta amplia cobertura resulta especialmente valiosa en numerosos municipios donde la oferta bancaria se ha reducido drásticamente en los últimos años debido al cierre masivo de sucursales por parte de la banca tradicional, ofreciendo así una alternativa accesible donde otras entidades han retirado su presencia.
Correos presenta su tarjeta prepago como «la opción más competitiva del mercado en su segmento», según señala en un comunicado oficial. La entidad evita denominar este servicio como ‘bancario’, puesto que actualmente no incluye productos de crédito o préstamos.
El propósito de esta tarjeta es satisfacer las necesidades financieras básicas y los pagos cotidianos, promoviendo la inclusión económica. Gracias a su amplia red de oficinas -presente incluso en zonas con escasa oferta bancaria-, el servicio está diseñado para llegar a todos los segmentos de la población. Su accesibilidad se refuerza con múltiples opciones de contratación (online y presencial) y está especialmente dirigido a colectivos vulnerables o personas sin acceso al sistema bancario tradicional.
Correos cita entre los potenciales clientes de este servicio las personas que compran online y quieren tener el máximo control sobre sus transacciones, así como para otros colectivos como los clientes no bancarizados –residentes o trabajadores temporales, inmigrantes recién llegados– o los clientes de zonas rurales con dificultades de acceso a servicios financieros básicos.
MÁS SEGURIDAD
La tarjeta Correos Prepago Mastercard permite realizar pagos tanto en establecimientos físicos como online en cualquier comercio que acepte Mastercard -una red que supera los 37 millones de puntos de venta a nivel global-. Al no estar vinculada a ninguna entidad bancaria, ofrece mayor flexibilidad. Además, es compatible con las principales plataformas de pago digital (Google Pay, Apple Pay y Samsung Wallet), permitiendo realizar transacciones con el móvil de forma rápida y segura, sin necesidad de portar la tarjeta física.
Correos garantiza que la tarjeta ofrece «máximos niveles de seguridad», minimizando riesgos en caso de pérdida, robo o posibles fraudes. Esta protección se debe a que su funcionamiento está limitado exclusivamente al saldo disponible, evitando sobregiros o deudas. La combinación de amplia aceptación internacional, versatilidad digital y mecanismos de seguridad reforzados la convierten en una solución práctica para gestionar finanzas cotidianas con total tranquilidad.
ceso a los servicios financieros básicos, ya sea por sus condiciones económicas o geográficas», explica.
«También es una solución práctica, segura y sencilla para otras situaciones de uso como los viajes al extranjero, estancias de Erasmus o el control parental de los gastos de los hijos, convirtiéndose también en una forma de educación financiera para los más jóvenes, que pueden aprender a ahorrar y disponer del dinero al instante en cualquier parte del mundo», argumente.
Este servicio responde al afán de la empresa pública postal de diversificar su actividad más allá del tradicional negocio de cartas, algo que los grandes operadores postales de otros países europeos llevan años haciendo, con el fin de contrarrestar la caída en picado de los ingresos derivados de las cartas.


