
La farmacéutica estadounidense Abbott cerró el tercer trimestre de 2024 con un beneficio neto de 1.414 millones de euros (equivalente a 1.644 millones de dólares), lo que representa un ligero retroceso del 0,1 % respecto al mismo periodo del año anterior. La compañía logró contener la caída de beneficios pese a la normalización de las ventas de productos relacionados con la COVID-19, gracias al buen desempeño de sus divisiones estratégicas de dispositivos médicos y nutrición.
En términos ajustados —sin contar partidas extraordinarias— el beneficio operativo se elevó hasta los 2.278 millones de dólares (aproximadamente 1.960 millones de euros), lo que supone un aumento del 7,5 % interanual, según los datos reportados por la empresa. Las cifras superan las expectativas de mercado y consolidan el reposicionamiento de Abbott tras el auge temporal experimentado durante la pandemia.
Ventas estables y diversificación del negocio
La facturación total de Abbott durante el trimestre alcanzó los 10.140 millones de dólares, en línea con el mismo periodo del año anterior. Este resultado refleja una transición estable hacia un modelo más diversificado, en el que los ingresos no dependen en gran medida de los productos de diagnóstico relacionados con la COVID-19, como sí ocurrió en años anteriores.
Destaca especialmente el crecimiento en el área de dispositivos médicos, que aportó ingresos por valor de 4.290 millones de dólares, impulsado por la fuerte demanda de soluciones para diabetes, terapias cardiovasculares y productos quirúrgicos mínimamente invasivos. Abbott también ha reforzado su presencia en el segmento de nutrición, con un aumento del 4,8 % en las ventas de productos infantiles y clínicos.
Por el contrario, la división de diagnóstico experimentó una caída del 11,4 % interanual, reflejo de la reducción progresiva en la demanda de test de antígenos y PCR. La compañía ya había anticipado este ajuste y ha centrado su estrategia en ampliar su cartera diagnóstica más allá del contexto pandémico.
Estrategia a largo plazo y perspectivas
En la presentación de resultados, el presidente y consejero delegado de Abbott, Robert Ford, destacó la capacidad de la compañía para adaptarse a un nuevo entorno de mercado. “Nuestros resultados reflejan la fortaleza de un portafolio diversificado y un enfoque estratégico en áreas de alta demanda sanitaria y tecnológica”, afirmó.
La empresa ha reiterado sus previsiones de crecimiento para el conjunto de 2024 y mantiene su estimación de beneficio ajustado por acción entre 4,55 y 4,70 dólares. Abbott también ha confirmado que continuará invirtiendo en innovación, especialmente en plataformas digitales para la monitorización de pacientes, inteligencia artificial aplicada a diagnósticos y expansión en mercados emergentes.
Reacción del mercado
Tras la publicación de resultados, las acciones de Abbott cotizaron con ligeras subidas en la Bolsa de Nueva York (NYSE), reflejando la lectura positiva del mercado sobre su capacidad para mantener márgenes estables y crecimiento operativo pese a la presión inflacionaria y el entorno macroeconómico global.


