
Duro Felguera ha protagonizado este lunes una de las mayores subidas del Mercado Continuo después de que la justicia haya homologado su plan de reestructuración, una resolución clave para el futuro de la compañía asturiana. Las acciones de la ingeniería llegaron a ampliar su avance hasta el entorno del 40%, en una sesión marcada por el fuerte interés comprador y por el cambio de expectativas sobre la viabilidad del grupo.
La decisión judicial permite a la empresa activar una hoja de ruta diseñada para sanear su balance, reducir cargas financieras y estabilizar su actividad tras meses de incertidumbre. El plan contempla una profunda reorganización de deuda y pasivos por alrededor de 980 millones de euros, así como medidas societarias, financieras y operativas orientadas a recuperar la normalidad empresarial.
La resolución del Tribunal de lo Mercantil número 3 de Gijón supone un respaldo decisivo para la compañía, que llevaba tiempo pendiente de culminar este proceso para evitar un escenario de mayor deterioro financiero. El aval judicial llega después de que fueran rechazadas las impugnaciones presentadas contra el plan, lo que despeja el camino para su ejecución.
Una nueva etapa para la compañía
La reestructuración incluye una ampliación de capital de 10 millones de euros, suscrita por el grupo mexicano Prodi, que refuerza su papel como accionista de referencia. Además, el plan incorpora la novación de deuda vinculada al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas y la venta de activos, entre ellos la sede central de la compañía, operación que aportará liquidez adicional.
Con este esquema, Duro Felguera busca dejar atrás los problemas derivados de proyectos históricos, litigios y tensiones de caja que habían condicionado su evolución en los últimos ejercicios. La empresa pretende concentrar sus esfuerzos en negocios vinculados a ingeniería, energía, industria, minería y almacenamiento energético, áreas en las que aspira a recuperar capacidad comercial y operativa.
El mercado ha recibido la noticia con fuertes compras, al interpretar que la homologación judicial reduce de forma significativa el riesgo inmediato sobre la continuidad del grupo. No obstante, los analistas recuerdan que la reacción bursátil se produce sobre una compañía muy castigada en Bolsa y con una elevada volatilidad, por lo que la ejecución efectiva del plan será determinante para consolidar la recuperación.
El reto pasa ahora por ejecutar el plan
La subida de la cotización refleja el alivio de los inversores, pero no elimina los desafíos que Duro Felguera tiene por delante. La empresa deberá demostrar que puede recuperar contratos, estabilizar ingresos, controlar costes y mantener una estructura financiera sostenible tras el proceso de saneamiento.
La compañía llega a esta nueva fase tras un periodo complejo, marcado por pérdidas, ajustes laborales y una fuerte presión sobre su balance. La homologación judicial ofrece ahora un marco de estabilidad para intentar reconstruir el proyecto empresarial y preservar su actividad industrial.
En este contexto, la sesión bursátil de este lunes supone un punto de inflexión para Duro Felguera. El respaldo judicial no garantiza por sí solo la recuperación definitiva, pero sí permite a la compañía iniciar una etapa distinta, con menos incertidumbre legal y con una estructura financiera diseñada para sostener su futuro inmediato.


