
El precio de la vivienda de segunda mano en España aumentó un 7,7% interanual durante el mes de agosto, mientras que respecto a julio registró un incremento más moderado, del 0,1%, según los últimos datos del portal inmobiliario Hogaria.
La evolución de agosto apunta así a una cierta moderación en el ritmo de crecimiento de los precios, aunque el mercado residencial continúa mostrando incrementos relevantes en comparación con el año anterior.
Uno de los indicadores que refleja esta ralentización es el número de provincias en las que aumentó el precio de la vivienda respecto al mes anterior. En concreto, 34 provincias registraron incrementos durante agosto, frente a las 46 que habían experimentado avances en julio.
Este descenso todavía no permite confirmar un cambio de tendencia en el mercado inmobiliario, aunque pone de manifiesto una evolución algo menos homogénea de los precios en el conjunto del territorio.
La situación continúa marcada por el desequilibrio entre la oferta disponible y la demanda, especialmente en aquellos territorios con una mayor presión residencial. La escasez de inmuebles en determinadas zonas permite que los precios continúen avanzando incluso en un contexto en el que una parte de los compradores encuentra mayores dificultades para acceder al mercado.
Al mismo tiempo, la evolución de las condiciones de financiación puede convertirse en otro factor determinante durante los próximos meses. Un mayor coste hipotecario puede retrasar decisiones de compra o reducir la capacidad de endeudamiento de los hogares, aunque una menor demanda no implica necesariamente una reducción inmediata de los precios cuando la oferta continúa siendo limitada.
Baleares continúa como la provincia más cara
Las diferencias territoriales siguen siendo especialmente pronunciadas. Baleares volvió a situarse en agosto como la provincia con los precios más elevados, con 5.100 euros por metro cuadrado, seguida de Madrid, con 4.249 euros, y Guipúzcoa, con 4.211 euros.
A continuación aparecen Málaga, donde el precio alcanzó los 4.086 euros por metro cuadrado, y Barcelona, con 3.790 euros. Estos datos mantienen a los principales mercados urbanos, turísticos y costeros entre los territorios con mayor presión sobre los precios.
Entre las grandes ciudades también se observan comportamientos diferentes. En Madrid capital, el precio experimentó una ligera caída mensual del 0,1%, hasta situarse en 5.222 euros por metro cuadrado. Barcelona, en cambio, registró un avance del 0,4% y alcanzó los 4.931 euros por metro cuadrado.
Por su parte, el precio de la vivienda usada se situó en 3.238 euros por metro cuadrado en Valencia y en 2.944 euros en Sevilla.
La evolución de agosto muestra, por tanto, un mercado que continúa encareciéndose en términos interanuales, aunque con algunas señales de moderación en el corto plazo. La menor extensión territorial de las subidas y el comportamiento prácticamente estable respecto a julio introducen nuevos elementos que habrá que observar en los próximos meses para determinar si se consolida una desaceleración en el precio de la vivienda usada.


