Pemex prepara venta de 9,3% de Repsol

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Pemex, la petrolera estatal de México, quiere vender su 9,3 por ciento de participación en la española Repsol, luego de que se presentaran una serie de desacuerdos sobre el nombramiento de un nuevo Consejero Delegado.

La dirección financiera de Pemex ha comenzado a preparar el plan de salida a la espera de que el Consejo de Administración del grupo tome la decisión. La petrolera mexicana es el tercer mayor accionista de Repsol y este paquete estaría valorado en unos 2.300 millones de euros.

Si bien Pemex no ha confirmado aún la contratación de ningún banco de inversión, fuentes cercanas a la compañía señalan que Credit Agricole, a quien Pemex encargó la compra de un 5 por ciento de Repsol hace tres años, podría ser la entidad bancaria elegida nuevamente, esta vez para vender el paquete.

La venta podría hacerse en un corto plazo mediante la colocación en la Bolsa de la mitad de la participación, cerca de un 5 por ciento, un porcentaje que, según fuentes cercanas a Pemex, el mercado podría absorber con relativa comodidad.

Si finalmente se materializa esta venta de la participación que tiene en Repsol a través de su división internacional y de varios instrumentos de permuta financiera (equity swaps), Pemex podría obtener recursos para invertir en el extranjero ante una mayor competencia en su país de origen.

El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, ha comentado que la venta permitiría a la compañía retornar fondos a México para aumentar su inversión en la exploración de hidrocarburos y aprovechar las oportunidades abiertas tras la última reforma energética. Videgaray es considerado el ministro más influyente en el área económica de ese país y es consejero de Pemex.

Fin de las disputas

Las relaciones entre las dos petroleras se mantienen bajo tensión desde que Pemex amplió su participación en Repsol tras un acuerdo alcanzado en el año 2011 con Sacyr, en ese momento máximo accionista de Repsol con un 20 por ciento, y que meses después terminó rompiéndose.

En enero del año 2012 ambas compañías firmaron otro acuerdo para normalizar las relaciones, que incluyó el compromiso por 10 años de Pemex de no bajar del 5 por ciento ni exceder el 10 por ciento del capital de la española.

La eventual salida de Pemex de la petrolera española podría poner fin a muchos años de complicadas relaciones entre ambas compañías.

Los analistas del Banco Sabadell han señalado en una nota a sus clientes que “la salida final de Pemex pondría fin al riesgo de desinversión de este accionista (que ha estado anunciando su marcha a lo largo del último año), así como a los conflictos del consejo de administración”.

Hace unas semanas, la situación empeoró cuando el consejo de administración de Repsol designó como Consejero Delegado a Josu Jon Imaz, Presidente de la filial Petronor, un nombramiento que no contó con el voto favorable del representante de la mexicana. De acuerdo al nuevo organigrama, el director financiero de Repsol va a seguir reportando a la Presidencia mientras que la estrategia dependerá de Antonio Brufau en su papel de Presidente del Consejo.

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