IPC se mantiene en el 2,3% en febrero pese al encarecimiento de los alimentos

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IPC se mantiene en el 2,3% en febrero pese al encarecimiento de los alimentos

La inflación en España se mantuvo en el 2,3% interanual en febrero, el mismo nivel registrado en enero, según los datos definitivos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La estabilidad del índice general de precios se produce en un contexto en el que los alimentos continuaron encareciéndose, con un incremento del 3,2% respecto al mismo mes del año anterior.

El dato confirma la moderación de la inflación en la economía española tras los episodios de mayor presión inflacionista registrados en los últimos años. El comportamiento del índice estuvo condicionado principalmente por la evolución del componente energético, especialmente la electricidad, cuyos precios registraron una moderación que contribuyó a compensar el incremento de otros grupos de consumo.

En términos mensuales, el Índice de Precios de Consumo (IPC) avanzó un 0,4% en febrero respecto a enero. Este aumento responde, en gran medida, al encarecimiento de algunos servicios vinculados al ocio, la restauración y el alojamiento, además de la evolución de los precios de determinados productos de alimentación.

El grupo de alimentos y bebidas no alcohólicas volvió a situarse entre los que registraron mayores incrementos interanuales. El aumento del 3,2% refleja la persistencia de presiones en la cadena de suministro alimentaria, aunque en niveles más moderados que los observados en los momentos de mayor tensión inflacionista. Dentro de esta categoría, algunos productos básicos continuaron mostrando subidas, mientras que otros comenzaron a estabilizar sus precios.

Por su parte, la inflación subyacente —que excluye los elementos más volátiles como la energía y los alimentos frescos— se situó en el 2,7% interanual, una décima por encima del dato del mes anterior. Este indicador es seguido con especial atención por los analistas económicos, ya que refleja con mayor precisión la tendencia estructural de los precios en la economía.

El mantenimiento del IPC en niveles cercanos al objetivo del Banco Central Europeo (BCE), situado en el entorno del 2%, sugiere una cierta normalización del comportamiento de los precios tras el fuerte repunte inflacionario que comenzó en 2021. No obstante, los economistas continúan señalando que la evolución de los alimentos y de algunos servicios mantiene cierta presión sobre el coste de la vida de los hogares.

En el caso de la energía, la evolución de los mercados mayoristas eléctricos ha sido determinante para contener la inflación general. La menor contribución de este componente permitió compensar parcialmente el incremento de precios en otros ámbitos del consumo cotidiano.

A pesar de la estabilidad del índice general, el comportamiento desigual de los distintos grupos de consumo sigue generando impactos diferenciados en el presupuesto de las familias. Los productos de alimentación, que tienen un peso significativo en el gasto de los hogares, continúan registrando aumentos superiores al promedio de la inflación.

De cara a los próximos meses, los analistas consideran que la evolución de los precios energéticos y de los alimentos será clave para determinar si la inflación logra mantenerse en niveles moderados o si se producen nuevos repuntes. Mientras tanto, los datos de febrero consolidan la tendencia de estabilidad que ha caracterizado el inicio de 2026.