Renault paraliza nuevos proyectos para sus plantas en España tras romperse la negociación con los sindicatos

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Renault suspende la adjudicación de una plataforma eléctrica para sus plantas de Valladolid y Palencia
Renault suspende la adjudicación de una plataforma eléctrica para sus plantas de Valladolid y Palencia

El futuro industrial de las plantas de Renault en Valladolid y Palencia ha quedado en el aire después de que el fabricante francés decidiera suspender la adjudicación de nuevos vehículos y de una nueva plataforma tecnológica para coches electrificados ante la falta de acuerdo con los sindicatos en la negociación del convenio colectivo.

La decisión se produjo tras una nueva reunión entre la dirección de la compañía y los representantes sindicales, en un proceso de negociación que se prolonga desde hace semanas y que debía definir las condiciones laborales hasta 2028.

Según trasladó la empresa, la ausencia de acuerdo obliga ahora a replantear los proyectos previstos para España dentro de su estrategia industrial a medio plazo.

Cinco nuevos vehículos en juego

El plan industrial presentado por Renault contemplaba la llegada de cinco nuevos modelos a las fábricas españolas durante el periodo 2026-2028.

La planta de Palencia aspiraba a fabricar tres vehículos, entre ellos modelos electrificados y de autonomía extendida, mientras que Valladolid asumiría la producción de otros dos vehículos híbridos.

Además, Renault había vinculado a España la posible adjudicación de la nueva plataforma multienergía RGEV Medium 2.0, destinada al desarrollo de vehículos eléctricos y electrificados de distintos segmentos.

Sin embargo, la compañía ha decidido retirar esa propuesta de la mesa de negociación y advierte de que estos proyectos podrían terminar siendo asignados a otras plantas del grupo en diferentes países.

Un escenario con incertidumbre laboral

La empresa reconoce que el nuevo escenario plantea una reducción de perspectivas industriales para las factorías españolas y deja sin garantías el mantenimiento futuro del empleo.

Desde los sindicatos se interpreta la situación como un punto de inflexión para las fábricas españolas, ya que consideran que la pérdida de estos proyectos podría afectar directamente a la producción y a la estabilidad laboral en Castilla y León.

Durante las negociaciones, Renault había planteado una oferta salarial ligada a la evolución del IPC, junto a mejoras en primas colectivas y una subida del valor de las horas extraordinarias.

No obstante, las diferencias entre ambas partes impidieron cerrar un acuerdo definitivo.

Competencia con otras plantas internacionales

La paralización del plan abre además la puerta a que otras fábricas del grupo Renault opten a la adjudicación de los nuevos modelos y de la plataforma tecnológica.

Entre las posibles candidatas figuran centros productivos situados en Turquía, Marruecos, Eslovenia o Rumanía, donde el grupo mantiene actividad industrial vinculada tanto a Renault como a Dacia.

La compañía ya ha realizado en los últimos años ajustes industriales en otros países, trasladando parte de la producción entre plantas del grupo en función de costes y competitividad.

Los sindicatos decidirán si convocan movilizaciones

Tras el bloqueo de la negociación, UGT ha anunciado que consultará a sus afiliados el próximo 12 de mayo para decidir cuál será la respuesta sindical.

Las bases deberán pronunciarse sobre si intentan recuperar la última propuesta planteada por la empresa o si, por el contrario, apuestan por iniciar una etapa de conflictividad laboral con posibles concentraciones, huelgas y movilizaciones.

Desde el sindicato consideran que el desacuerdo todavía podría reconducirse, aunque reconocen que la situación ha entrado en un momento especialmente delicado.

La Junta pide acuerdo y “altura de miras”

La Junta de Castilla y León también ha reaccionado tras conocerse la decisión de Renault y ha pedido responsabilidad tanto a la dirección de la empresa como a los representantes sindicales.

El Gobierno autonómico considera fundamental alcanzar un acuerdo que permita asegurar las inversiones y el futuro industrial de las plantas de Valladolid y Palencia, dos instalaciones clave para el empleo y la economía de la comunidad.

Desde la Junta recuerdan además que Renault ha mantenido históricamente una fuerte implantación industrial en Castilla y León y defienden la necesidad de acercar posiciones para evitar un deterioro del escenario productivo.