
El mercado del alquiler volvió a encarecerse en abril y mantiene la tendencia alcista que viene marcando el arrendamiento residencial en España. El precio medio se situó en 14,64 euros por metro cuadrado, con un repunte del 11,33% en comparación con el mismo mes del año anterior y un alza del 0,83% respecto a marzo, de acuerdo con los últimos datos difundidos por pisos.com.
La evolución del último mes confirma que el alquiler sigue sometido a una fuerte tensión, impulsada por una oferta limitada y una demanda que continúa absorbiendo buena parte del parque disponible, sobre todo en los grandes núcleos urbanos. El resultado es un escenario en el que cada vez resulta más difícil acceder a una vivienda en arrendamiento sin asumir un mayor esfuerzo económico.
El mapa de precios mantiene además una marcada desigualdad territorial. Madrid volvió a colocarse como la comunidad autónoma con las rentas más elevadas, al alcanzar los 21,87 euros por metro cuadrado, por delante de Baleares, con 19,07 euros, y Cataluña, con 16,72 euros. En el lado opuesto se situaron La Rioja (6,85 euros), Extremadura (6,92 euros) y Castilla y León (7,22 euros), que siguen registrando los importes más contenidos del país.
En términos de variación interanual, el incremento más intenso se localizó en Asturias, donde el precio del alquiler se disparó un 28,28%. Por el contrario, Canarias fue la única comunidad en la que el arrendamiento se abarató frente a abril de 2025, con un retroceso del 4,82%. Estos movimientos reflejan que la presión del mercado no se concentra únicamente en los territorios tradicionalmente más caros, sino que se está extendiendo también a otras zonas con menor protagonismo histórico dentro del sector residencial.
Por capitales de provincia, Barcelona se mantuvo como la más cara para alquilar, con un precio medio de 30,24 euros por metro cuadrado, seguida de Madrid, con 29,62 euros. En contraste, Palencia volvió a figurar como la capital más asequible, con 6,67 euros por metro cuadrado. A su vez, Sevilla destacó por registrar uno de los mayores avances interanuales entre capitales, lo que evidencia que la tensión del alquiler también gana intensidad en mercados urbanos intermedios.
Con esta nueva subida, abril refuerza la idea de que el alquiler continúa inmerso en una dinámica de encarecimiento sostenido. La escasez de oferta disponible, el traslado de parte del parque hacia otros usos y la dificultad para ampliar la vivienda asequible siguen condicionando un mercado que, por ahora, no ofrece señales claras de relajación. En este contexto, el acceso a una vivienda en régimen de alquiler se consolida como uno de los principales focos de preocupación para los hogares españoles.


