
La compañía energética Endesa ha reforzado en los últimos años su estrategia de atención presencial al cliente con la ampliación de su red de puntos físicos en la península ibérica, en una apuesta por combinar la digitalización de sus servicios con la cercanía territorial y el acompañamiento directo a los usuarios en trámites energéticos cada vez más complejos.
Según fuentes de la compañía, el grupo ha impulsado la apertura de más de un centenar de nuevos espacios de atención en España y Portugal en un periodo aproximado de dos años, dentro de un plan orientado a mejorar la capilaridad del servicio y facilitar el acceso a asesoramiento personalizado en materia de contratación, eficiencia energética, autoconsumo y movilidad eléctrica.
Esta expansión responde a una tendencia creciente en el sector energético, donde las empresas buscan equilibrar el avance de los canales digitales con la presencia física en el territorio, especialmente en un contexto marcado por la transición energética, la electrificación del consumo y la aparición de nuevas soluciones para hogares y empresas.
La red de atención presencial permite resolver consultas vinculadas a cambios de tarifa, contratación de servicios adicionales, optimización del consumo o información sobre ayudas relacionadas con la rehabilitación energética. Además, estos espacios se han convertido en puntos de información relevantes para clientes interesados en instalaciones fotovoltaicas domésticas o en soluciones de climatización eficiente.
Desde la compañía subrayan que la ampliación de la red física no supone un retroceso en su estrategia digital, sino un refuerzo complementario. En este sentido, destacan que el objetivo es ofrecer un modelo híbrido de relación con el cliente que combine herramientas online con atención personalizada en función de las necesidades de cada usuario.
La compañía ha venido desarrollando en paralelo plataformas digitales orientadas a la gestión autónoma de contratos, monitorización del consumo en tiempo real y acceso a servicios energéticos personalizados. Sin embargo, reconoce que una parte significativa de los clientes continúa demandando atención presencial para determinados procesos, especialmente aquellos relacionados con cambios contractuales relevantes o inversiones en soluciones energéticas.
El despliegue de nuevos puntos de atención también responde a la voluntad de reforzar la presencia en municipios medianos y zonas donde el acceso a oficinas energéticas especializadas había sido históricamente más limitado. Esta estrategia contribuye a facilitar el acompañamiento a consumidores en entornos rurales o periurbanos en un momento clave para la transformación del modelo energético.
El refuerzo de la red presencial se produce en un contexto de creciente competencia en el sector y de mayor sensibilidad social hacia los costes energéticos, lo que ha incrementado la demanda de información directa y asesoramiento especializado por parte de los consumidores.
Con esta apuesta por la proximidad, la compañía busca consolidar un modelo de atención multicanal centrado en la experiencia del cliente y adaptado a las nuevas necesidades del mercado energético, donde la combinación de tecnología y presencia territorial se perfila como uno de los ejes estratégicos del sector en los próximos años.


