
De hecho, «España vuelve a subrayar su fortaleza actual entre las grandes economías europeas», destacan en Hamburg Commercial Bank. Es más, nuestro país ha sido, junto con Italia, los que han mostrado mayor resiliencia frente a otras partes de la eurozona.
«En España, el PMI de servicios siguió transmitiendo buenas noticias. Las saludables ventas, la demanda y la confianza están detrás de la mejora de la medida y, según se informa, llevaron a una mayor contratación por parte de las empresas españolas para aliviar la presión sobre la capacidad. El repunte de la demanda fue impulsado principalmente por los clientes nacionales, mientras que los mercados de exportación fueron menos favorables. Esto es, en términos generales, consistente con el débil crecimiento observado en la eurozona en general», comentan en Oxford Economics.
Del resto, el PMI de servicios italiano subió a 51,2, superando la marca de 50 y ayudando a impulsar el compuesto a 50,7 desde 48,6. «El aumento refleja una mejora de la demanda, la producción y las expectativas, mientras que la incertidumbre afectó a las exportaciones. Sin embargo, las respuestas de los participantes en la encuesta sugieren que el débil repunte de la demanda se vio favorecido por las promociones de principios de año. Se informó que el empleo había aumentado, lo que ayudó a evitar retrasos, pero también fue uno de los factores detrás del aumento de los costos. Esto probablemente se reflejó en el típico ajuste de precios de enero», añaden los analistas.
«La desaceleración en la zona euro parece haber tocado fondo, gracias a un repunte de la actividad del sector privado fuera de las dos economías más grandes, Francia y Alemania. La desaceleración en ambas economías se intensificó a principios de año, a medida que la recuperación de los servicios se aceleró», exponen en Pantheon Macroeconomics.
En Alemania, el PMI compuesto se revisó a la baja hasta 47, desde 47,1 inicialmente, dejándolo aún más por debajo de su nivel de diciembre, 47,4. Mientras, el índice compuesto francés se revisó al alza hasta 44,6, frente al 44,2 informado inicialmente. El PMI fue de 44,8 en diciembre.
Por su parte, en Danske Bank señalan que 2024 «ha comenzado con una base débil», con indicadores «que muestran que es probable que nos aguarde uno o dos trimestres más débiles». No obstante, el sector manufacturero aporta una dosis de optimismo. «La narrativa de que lo peor de la crisis manufacturera ya ha quedado atrás quedó aún más subrayada en enero, cuando el PMI manufacturero registró un resultado mayor de lo esperado, de 46,6».
«Si bien la cifra se mantiene en territorio contractivo, el repunte estuvo particularmente impulsado por el aumento de la producción y los nuevos pedidos, lo que aportó algunos rayos de luz». Sin embargo, Avisan: «El sector manufacturero aún no está fuera de peligro».


