
FedEx ha acordado la venta de su filial FedEx Supply Chain a la naviera francesa CMA CGM por 1.400 millones de dólares, equivalentes a unos 1.220 millones de euros, en una operación con la que el grupo estadounidense reorganiza su cartera de negocios y refuerza su apuesta por los segmentos logísticos de mayor especialización.
La transacción, pendiente de las autorizaciones regulatorias habituales, está prevista para cerrarse antes de que finalice 2026. Con ella, FedEx se desprenderá de una división dedicada a la logística por contrato, que presta servicios de almacenamiento, gestión de inventarios, preparación de pedidos, distribución y tratamiento de devoluciones para empresas de distintos sectores.
La compañía estadounidense enmarca esta decisión en su estrategia de concentrar recursos y capacidades en actividades donde considera que puede aportar un mayor valor añadido. En concreto, FedEx quiere reforzar su presencia en industrias con necesidades logísticas complejas y especializadas, como la sanitaria, la automoción, la aeroespacial y los centros de datos.
El grupo busca así afianzar su posición en servicios de transporte y distribución que requieren redes de alta fiabilidad, rapidez de respuesta y una gestión adaptada a mercancías o suministros críticos. Esta orientación permitirá a la empresa avanzar en su objetivo de simplificar su estructura operativa y focalizar su actividad en aquellas áreas que considera centrales para su crecimiento a largo plazo.
Aunque FedEx Supply Chain cambiará de propietario, la operación no supondrá una ruptura total entre ambas compañías. Tras el cierre de la compraventa, FedEx y CMA CGM prevén formalizar acuerdos comerciales plurianuales vinculados al transporte marítimo y aéreo.
Dentro de este marco, CMA CGM se convertirá en uno de los operadores marítimos preferentes de FedEx bajo una relación no exclusiva. Además, los dos grupos colaborarán en determinadas soluciones de capacidad de carga aérea, con el objetivo de mejorar la utilización de aeronaves y aportar mayor flexibilidad en los trayectos de larga distancia.
La puesta en marcha de estos acuerdos se realizará de forma gradual y se extenderá hasta 2028. Para FedEx, esta colaboración permitirá mantener una relación operativa con la futura propietaria de su filial y complementar su red global con capacidades adicionales en el transporte marítimo y aéreo.
FedEx Supply Chain cuenta con cerca de 10.000 empleados y sus activos pasarán a integrarse en CEVA Logistics, la división logística de CMA CGM. La compradora prevé que la operación amplíe de forma significativa su presencia en Norteamérica, donde la entidad combinada llegará a operar alrededor de 150 almacenes y contará con unos 20.000 trabajadores distribuidos en más de 240 instalaciones.
Para FedEx, la venta representa una nueva etapa dentro de su proceso de optimización empresarial. La compañía conservará su papel como uno de los principales operadores mundiales de paquetería, transporte urgente y soluciones logísticas, pero orientará una mayor parte de sus recursos hacia negocios con un componente técnico, industrial y estratégico más elevado.
La decisión evidencia la transformación que atraviesa el sector de la logística, en el que las grandes compañías buscan ajustar sus estructuras, concentrarse en las actividades más rentables y establecer alianzas para ampliar su capacidad sin necesidad de mantener internamente todos los eslabones de la cadena de suministro.


