La eurozona apenas crece un 0,1% y evidencia el impacto del conflicto en Oriente Medio

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La eurozona se enfría por la tensión geopolítica
La eurozona se enfría por la tensión geopolítica

La economía de la eurozona ha iniciado 2026 con una clara pérdida de impulso. Según los datos preliminares de Eurostat, el Producto Interior Bruto (PIB) avanzó apenas un 0,1% entre enero y marzo, reflejando el impacto directo del conflicto en Oriente Medio sobre la actividad económica y los precios energéticos.

Este crecimiento, inferior al registrado a finales de 2025, confirma los primeros indicios de un escenario de estanflación, caracterizado por bajo crecimiento y presiones inflacionistas.

España destaca en un contexto débil

En contraste con la atonía general, España vuelve a situarse como la gran economía más dinámica del euro, con un crecimiento del 0,6% en el primer trimestre. Este comportamiento se apoya en factores estructurales como el peso de las energías renovables, que amortiguan el impacto del encarecimiento de los combustibles fósiles.

El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, destacó que esta menor dependencia energética refuerza la resiliencia de la economía española frente a la volatilidad global.

Alemania mejora y Francia se estanca

La economía de Alemania registró un crecimiento del 0,3%, mostrando una ligera recuperación tras varios trimestres de debilidad. Aun así, continúa expuesta a tensiones externas, como los conflictos comerciales internacionales.

Por el contrario, Francia permanece estancada, con un crecimiento nulo. La economía gala se ha visto lastrada por la debilidad de la demanda interna y su exposición a la subida de los precios energéticos.

Italia avanza con moderación

En el caso de Italia, el crecimiento fue del 0,2%, impulsado por el sector servicios. Sin embargo, la debilidad del consumo interno continúa limitando su expansión.

Diferencias en la Unión Europea

En el conjunto de la UE, Finlandia lidera el crecimiento con un 0,9%, seguida de Hungría (0,8%). España y Estonia comparten el tercer puesto con un 0,6%.

En el extremo opuesto, Lituania registra la mayor caída, con una contracción del -0,4%, mientras que Suecia e Irlanda también presentan descensos del -0,2%.

El débil desempeño económico refleja la creciente vulnerabilidad de Europa ante factores geopolíticos. El encarecimiento de la energía, la desaceleración del comercio y la fragilidad de la demanda interna configuran un escenario de crecimiento muy limitado, donde las divergencias entre economías nacionales son cada vez más evidentes.