
Redeia, el grupo gestor del sistema eléctrico español (antigua Red Eléctrica de España), registró un beneficio neto de 389,8 millones de euros en los nueve primeros meses de 2025, lo que representa una caída del 4,6% respecto al mismo periodo del año anterior. La compañía atribuye este descenso principalmente al impacto de mayores costes financieros y a un contexto regulatorio más exigente en el negocio de transporte eléctrico.
El resultado se enmarca en un ejercicio de fuerte esfuerzo inversor. Durante los tres primeros trimestres del año, Redeia destinó más de 1.100 millones de euros a proyectos de ampliación y refuerzo de las redes eléctricas, un 20% más que en 2024. Buena parte de ese gasto se concentra en infraestructuras vinculadas a la transición energética, como nuevas interconexiones, almacenamiento y digitalización de la red.
Mayor inversión y estabilidad de ingresos
Según comunicó la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), los ingresos consolidados alcanzaron los 1.650 millones de euros, con un ligero aumento del 0,8%. Este crecimiento moderado refleja la estabilidad del negocio regulado en España, que sigue representando más del 70% del total.
El resultado bruto de explotación (EBITDA) se situó en 1.180 millones, un 1,3% menos que el año anterior. Redeia señala que la reducción se debe al impacto de la actualización de los costes operativos y financieros, en un entorno de inflación contenida pero todavía por encima de los niveles previos a la pandemia.
La presidenta del grupo, Beatriz Corredor, destacó en la presentación de resultados que “Redeia mantiene un desempeño sólido en un contexto de transformación profunda del sistema energético”. Añadió que la compañía “está acelerando inversiones clave para garantizar la seguridad del suministro y facilitar la integración de renovables en todo el territorio”.
Impulso internacional y transición energética
Además del negocio principal de transporte eléctrico en España, Redeia continúa ampliando su presencia internacional a través de su filial Redinter, con proyectos en Chile y Perú centrados en redes de alta tensión. En paralelo, la empresa avanza en el despliegue de fibra óptica a través de Reintel, su división de infraestructuras de telecomunicaciones, que ya supera los 54.000 kilómetros de red.
En el ámbito de la transición energética, Redeia ha reforzado su papel como operador del sistema, coordinando la entrada creciente de energía eólica y solar, que en 2025 ya aportan más del 55% de la generación eléctrica nacional. La compañía también está implicada en proyectos piloto de almacenamiento con baterías y en la futura interconexión submarina con Francia, prevista para 2030.
Perspectivas para el cierre del año
De cara al último trimestre, la empresa mantiene sus objetivos financieros para 2025 y confía en cerrar el ejercicio con un beneficio estable respecto a sus previsiones. Redeia ha reiterado su compromiso con una política de dividendo sostenible, que se mantiene en 1 euro por acción, y con la reducción progresiva de su deuda, que se sitúa en torno a los 4.400 millones de euros.
Pese a la ligera caída del beneficio, los analistas destacan la fortaleza operativa y la visibilidad regulatoria del grupo, factores que siguen posicionando a Redeia como uno de los valores defensivos más sólidos del mercado eléctrico español.


