
La reforma de la jubilación flexible permitirá que las personas retiradas que regresen al mercado laboral puedan percibir un complemento de hasta el 25% sobre la pensión compatible con el empleo. La medida entrará en vigor el próximo 28 de agosto de 2026 y busca facilitar la reincorporación de los mayores al trabajo sin que tengan que renunciar por completo a su prestación.
El cambio está recogido en el Real Decreto 416/2026, de 27 de mayo, que modifica las condiciones de acceso a esta modalidad de jubilación. Para beneficiarse de los nuevos incentivos, el pensionista deberá haber permanecido al menos seis meses fuera del mercado laboral antes de iniciar nuevamente una actividad profesional.
La cuantía del complemento dependerá de las horas trabajadas. Los pensionistas que realicen una jornada equivalente a entre el 55% y el 80% de una jornada completa podrán recibir un incremento del 25% sobre la parte de la pensión compatible. Cuando el horario se sitúe entre el 33% y el 55%, el complemento será del 15%.
La jornada podrá alcanzar el 80% de un empleo completo
La nueva regulación amplía los límites de la jornada permitida dentro de la jubilación flexible. Hasta ahora, esta modalidad autorizaba trabajar entre el 25% y el 75% de una jornada ordinaria. Con la reforma, el mínimo se eleva al 33%, mientras que el máximo aumenta hasta el 80%.
Otra de las principales novedades es la incorporación de los trabajadores autónomos. Hasta este momento, la jubilación flexible estaba vinculada fundamentalmente al empleo por cuenta ajena y a tiempo parcial. A partir de la entrada en vigor del real decreto, también será posible compatibilizar la pensión con una actividad por cuenta propia.
En estos casos, el pensionista podrá percibir el 25% de su pensión mientras permanezca dado de alta como autónomo. Para acogerse a esta opción, deberá acreditar que no estuvo inscrito en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos durante los tres años anteriores a su jubilación. El objetivo de este requisito es garantizar que existió una interrupción real de la actividad profesional.
España contaba al cierre de junio de 2026 con alrededor de 3,5 millones de trabajadores afiliados al régimen de autónomos, según los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Las cotizaciones podrán mejorar algunas pensiones anticipadas
La norma también contempla una excepción para quienes accedieron a la jubilación anticipada por causas ajenas a su voluntad, como un despido colectivo, un despido objetivo o un concurso de acreedores.
En estas situaciones, las cotizaciones realizadas durante el periodo de jubilación flexible podrán utilizarse para recalcular la base reguladora y el porcentaje de la pensión. Esta posibilidad permitirá reducir o incluso eliminar los coeficientes reductores aplicados cuando el trabajador adelantó su retirada.
La reforma llega en un contexto de progresivo envejecimiento de la población. El número de jubilados en España pasó de 4,6 millones en 2005 a 6,5 millones en 2025, lo que representa un crecimiento del 41,3%. También han aumentado las nuevas altas de jubilación, que alcanzaron las 375.324 durante 2025, la cifra más elevada desde 2005.
En 2026, la pensión media de jubilación se sitúa en 1.572 euros brutos mensuales, mientras que la prestación máxima ronda los 3.360 euros en 14 pagas. Solo durante los cinco primeros meses del año, el gasto destinado al pago de estas prestaciones se aproximó a los 50.600 millones de euros.
Con los nuevos incentivos, el Gobierno pretende impulsar una modalidad que hasta ahora había tenido una utilización limitada y favorecer un regreso gradual y voluntario al empleo. La medida forma parte de un proceso más amplio de adaptación del sistema de pensiones ante el aumento de la esperanza de vida y el creciente peso de los jubilados sobre la población activa.


