
Nueva York ha retirado la inversión de sus fondos de pensiones en activos, por valor 3.000 millones de dólares (2.647 millones de euros), de empresas relacionadas con combustibles fósiles.
En un comunicado conjunto, emitido por el alcalde Bill de Blasio, el contralor Scott Stringer, y fideicomisarios de sistemas de jubilación de los empleados y del Departamento de Educación, se explica que esta acción, considerada “una de las más importantes del mundo” busca encarar los riesgos financieros y medioambientales que estas reservas de combustibles fósiles representan para los fondos y para el planeta.
En enero de 2018, Nueva York se convirtió en la primera gran ciudad en comprometerse a retirar la inversión de los principales fondos públicos de pensiones si procedían de este tipo de empresas.
El comunicado explica que el Sistema de Jubilación de Empleados de la ciudad y el Sistema de Jubilación de la Junta de Educación han completado su proceso de desinversión de 1.800 millones y 100 millones en valores, respectivamente.
Mientras que el Sistema de Jubilación de Maestros está en marcha, con más de 1.000 millones y se espera que se complete en los primeros tres meses de 2022.
El pasado mes de octubre, De Blasio, Stringer y los fideicomisarios anunciaron que los fondos adoptarían un compromiso para lograr cero emisiones netas de gases de efecto invernadero en sus carteras de inversión para 2040.
El alcalde ha asegurado que “Nueva York está luchando por un futuro más verde liderando la transición lejos de los combustibles del pasado. El logro de hoy muestra a la nación y al mundo que una acción audaz no solo es necesaria para proteger a las generaciones futuras, también es una política fiscal inteligente”.
El plan que se ha trazado para lograr emisiones netas cero para el año 2040 aborda los riesgos financieros, ambientales y sociales que la crisis climática representa para los fondos y el planeta y prevé alinear las inversiones hacia una economía baja en carbono.
Nueva York se encuentra entre las primeras ciudades de Estados Unidos en comprometerse con un objetivo de cero emisiones netas en sus fondos públicos de pensiones y la primera en establecer la ambición de alcanzar cero emisiones netas en el año 2040.


