
La reunión ministerial informal de Consumo e Industria y Mercado Interior de los países de la UE, que se celebra en Bilbao, ha avanzado en el diseño de la estrategia europea para incrementar la autonomía en la fabricación de productos estratégicos.
El comisario de Justicia, Didier Reynders, ha señalado en rueda de prensa que la Comisión Europea ya tiene identificados 5.000 productos “críticos”, que van desde los semiconductores o el hidrógeno a materias primas, productos para internet, armamento o bienes sanitarios.
En estas áreas se trata de diseñar políticas que permitan crear una “cadena de valor resiliente” y reducir la dependencia de Europa de terceros países, que quedó patente durante la pandemia de la covid y en los problemas posteriores, tanto en la cadena logística mundial por el bloqueo en los puertos chinos o el canal de Suez, como en la producción de componentes, especialmente de chips.
Para ello, Reynders ha explicado que hay que desarrollar un marco regulador estable, facilitar la inversión pública en estos sectores y reducir el “riesgo” para los inversiones privados en tecnologías estratégicas.


