INE confirma que España creció un 2,8% en 2025, el doble que la eurozona

0
1731

La economía española cerró 2025 con un crecimiento del 2,8% del Producto Interior Bruto (PIB), consolidándose como una de las economías más dinámicas entre los países avanzados y duplicando el ritmo medio registrado en la eurozona. El avance se produjo tras un incremento del 0,8% en el cuarto trimestre, el mayor del ejercicio, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística.

Con este resultado, España encadena 22 trimestres consecutivos de crecimiento intertrimestral positivo, lo que refuerza la estabilidad de la expansión económica en el actual ciclo.

Desde el Ministerio de Economía de España destacan además que el impulso registrado en el tramo final del año sitúa el crecimiento de partida para 2026 en torno al 1,1%, consolidando el liderazgo económico del país en el entorno europeo.

La demanda interna impulsa el crecimiento

El principal motor de la economía española durante 2025 fue la demanda nacional, que aportó 3,6 puntos porcentuales al crecimiento total del PIB, tres décimas más que el año anterior.

Dentro de este componente, el consumo de los hogares aumentó un 3,4%, mientras que el gasto público creció un 2,4%. Por su parte, la inversión registró un avance especialmente destacado del 5,8%, reflejando la mejora de la actividad empresarial y la recuperación de sectores estratégicos.

En contraste, la demanda externa tuvo una contribución negativa de -0,7 puntos, inferior a la registrada en 2024, aunque destacaron las exportaciones de servicios no turísticos, que crecieron un notable 11,1%.

Construcción y actividades profesionales lideran la expansión

Desde el punto de vista sectorial, todas las ramas de actividad registraron avances en 2025. El mayor dinamismo correspondió a las actividades profesionales, con un incremento del 5,7% del valor añadido bruto, seguidas muy de cerca por el sector de la construcción, que avanzó un 5,6%.

Las ramas primarias, en cambio, mostraron el crecimiento más moderado, con un aumento del 1,2%. En términos nominales, el valor del PIB alcanzó los 1,687 billones de euros, lo que supone un incremento del 5,8% respecto a 2024.

El cuarto trimestre acelera el crecimiento

En el último trimestre del año, la economía española mantuvo su ritmo expansivo con un crecimiento del 0,8% intertrimestral, impulsado principalmente por la demanda interna, que aportó 0,9 puntos al avance del PIB.

El consumo de los hogares aumentó un 0,9%, mientras que el gasto público avanzó un 0,2%. La formación bruta de capital registró una subida del 1,9%, confirmando el buen comportamiento de la inversión. Por su parte, la demanda externa restó 0,1 puntos al crecimiento trimestral.

En cuanto a la evolución sectorial, la construcción volvió a liderar la expansión, con un incremento del 2,2% intertrimestral, seguida por los servicios, que crecieron un 0,9%. La industria avanzó un 0,3%, mientras que las ramas primarias se mantuvieron estables tras la caída registrada en el trimestre anterior.

Estos datos consolidan la tendencia positiva de la economía española y refuerzan su posición relativa frente a las principales economías europeas en un contexto internacional marcado por la incertidumbre financiera y geopolítica.