Nueve de cada diez europeos no saben qué es el euro digital

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Nueve de cada diez europeos no saben qué es el euro digital

El futuro euro digital sigue siendo un gran desconocido para la ciudadanía europea. Según un estudio difundido por la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin) en el marco de una encuesta paneuropea impulsada por la organización de consumidores BEUC, el 90% de la población europea afirma no saber en qué consistirá exactamente esta nueva forma de dinero electrónico. A pesar de esa falta de información, la mayoría de encuestados coincide en señalar que su principal expectativa es que sea seguro y confiable.

Un proyecto en fase avanzada

El Banco Central Europeo (BCE) lleva varios años trabajando en el diseño del euro digital, una divisa electrónica que convivirá con el efectivo y que busca adaptarse a los cambios tecnológicos en los pagos. La institución presidida por Christine Lagarde pretende garantizar que los ciudadanos dispongan de un medio de pago público en un entorno cada vez más dominado por soluciones privadas y digitales.

Aunque el proyecto está en fase de diseño y pruebas, el debate público todavía es limitado, y la encuesta refleja el desconocimiento generalizado entre los ciudadanos de los 27 países de la UE.

Seguridad y privacidad, las grandes demandas

De acuerdo con los resultados de la consulta, los europeos sitúan la seguridad de las transacciones como el requisito más importante para confiar en el euro digital. Junto a ello, reclaman que la nueva divisa respete la privacidad de los usuarios, evitando un control excesivo de los movimientos financieros por parte de las autoridades.

“Asufin insiste en que el éxito del euro digital dependerá no solo de su utilidad práctica, sino también de la confianza que logre generar entre los ciudadanos”, explica la asociación en un comunicado.

Riesgos percibidos

El sondeo también pone de relieve que existe preocupación sobre los posibles riesgos asociados al euro digital. Entre ellos, se mencionan la sustitución del dinero en efectivo, el impacto en la estabilidad del sistema bancario y la posibilidad de que se convierta en una herramienta de control de los hábitos de consumo.

La asociación de consumidores recuerda que el BCE ha garantizado que el euro digital será un complemento al efectivo y que en ningún caso implicará su desaparición. Además, subraya que el diseño del sistema debe minimizar el riesgo de desintermediación bancaria, es decir, que los ciudadanos sustituyan depósitos tradicionales por euros digitales a gran escala.

La brecha de información

Uno de los principales retos que se desprende de la encuesta es la falta de comunicación institucional. A menos de dos años de que el BCE tome una decisión definitiva sobre su implementación, la mayoría de los europeos sigue sin comprender qué es el euro digital, cómo funcionará ni qué beneficios aportará.

Para Asufin, esta carencia de información pone en riesgo la aceptación social de la nueva divisa y podría alimentar resistencias si no se intensifica la pedagogía desde los organismos europeos.

Perspectivas

El BCE prevé tomar una decisión formal sobre la introducción del euro digital a mediados de 2026. Hasta entonces, se mantendrán las pruebas piloto con bancos y empresas tecnológicas.

De confirmarse su lanzamiento, el euro digital se convertiría en la primera moneda digital de banco central (CBDC) en una economía avanzada de gran tamaño, marcando un precedente global.

El desafío, según subraya Asufin, será garantizar que la ciudadanía entienda y confíe en este nuevo medio de pago. De momento, los datos revelan que el camino por recorrer en materia de comunicación y transparencia es tan relevante como el propio desarrollo tecnológico.