
El mercado laboral español ha alcanzado un nuevo hito en el tercer trimestre de 2025 al superar, por primera vez, los 22,3 millones de personas ocupadas. Sin embargo, esta marca histórica se ha visto empañada por un repunte en el desempleo, que sitúa la tasa de paro en el 10,45 %, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Durante los meses de verano, el empleo creció en 209.100 personas, lo que refleja un dinamismo notable en sectores como la industria y la construcción, que lideraron la creación de puestos de trabajo. El sector servicios, aunque también aportó empleo, mostró señales de estabilización tras varios trimestres de fuerte expansión.
No obstante, el número de desempleados aumentó en 60.100 personas, lo que ha elevado el total de parados a 2.613.200. Este aumento ha sorprendido a analistas y ha generado interpretaciones mixtas entre economistas y agentes sociales. La paradoja de un aumento simultáneo en la ocupación y en el desempleo se explica, en parte, por un incremento en la población activa —es decir, más personas se incorporaron al mercado laboral en busca de empleo.
Más actividad, más competencia
Este fenómeno es característico de economías que muestran señales de reactivación: al percibirse más oportunidades laborales, ciudadanos que estaban inactivos deciden volver a buscar empleo, lo que incrementa temporalmente el número de parados aunque también aumente la ocupación. Así, la tasa de actividad se situó en el 59,56 %, el nivel más alto desde 2012.
Por comunidades autónomas, los mayores incrementos en la ocupación se registraron en Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía. En cambio, el paro aumentó principalmente en Madrid y Canarias, donde la estacionalidad del empleo turístico podría estar detrás del repunte.
Industria y construcción tiran del carro
Uno de los datos más destacados del trimestre es el repunte de la industria, que creó más de 60.000 empleos, impulsada por la reactivación de la demanda externa y los fondos europeos del Plan de Recuperación. También la construcción registró una subida significativa, con más de 50.000 nuevos ocupados, en un contexto de fuerte inversión pública y privada en infraestructuras y vivienda.
Sin embargo, el sector agrícola sufrió una contracción del empleo, afectado por condiciones climáticas adversas y una campaña de recogida menos intensa de lo habitual.
Perspectivas para el cierre del año
De cara al cuarto trimestre, las expectativas del mercado laboral se mantienen cautelosamente optimistas. La llegada de la campaña navideña podría dinamizar de nuevo el empleo en comercio y hostelería, aunque persisten incertidumbres ligadas a la evolución de la economía europea, los tipos de interés y la inflación.
En resumen, el tercer trimestre de 2025 deja un balance ambivalente: España marca un récord histórico en número de ocupados, pero ve cómo la tasa de paro sube por el efecto combinado de una mayor presión sobre el mercado laboral y desequilibrios sectoriales. Una señal de fortaleza, pero también de los retos que aún enfrenta el empleo en la recuperación económica.


