
Francisco Reynés, presidente y CEO de Naturgy, abordó recientemente en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza) cuestiones clave sobre la estructura del capital y la economía de la compañía, en una entrevista concedida al diario Expansión. La conversación se centró en cómo se configura hoy el accionariado de la energética, la importancia de mantener estabilidad en la propiedad y las bases que sustentan su plan estratégico a medio plazo, en un contexto de mercado volátil y cambios en la composición de los inversores.
En el relato de Francisco Reynés sobre la estructura accionarial actual de Naturgy, tras varios movimientos recientes como la auto-OPA y colocaciones de autocartera, se sitúa a Criteria Caixa como el principal accionista, con poco más del 26 % del capital. Le siguen otros grupos e inversores institucionales: el fondo IFM Investors con alrededor del 15,2 %, CVC con aproximadamente el 13,8 %, BlackRock-GIP con 11,4 %, C.F. Alba con algo más del 5 % y Sonatrach con alrededor del 4,1 %. El porcentaje restante, algo más del 23 %, corresponde a acciones en libre circulación (free float).
Desde Davos, Reynés destacó que una empresa como Naturgy valora un accionariado estable, especialmente en un sector que demanda inversiones prolongadas en tiempo y capital para abordar la transformación energética y los retos de descarbonización, digitalización y seguridad de suministro. Ese enfoque pone el acento en el valor de mantener perspectivas de largo plazo entre los principales inversores, más allá de posiciones tácticas o especulativas que puedan surgir en determinados momentos de mercado.
La conversación además abordó la política de dividendos en relación con la orientación estratégica de la empresa. Según lo reflejado en la entrevista, Francisco Reynés explicó que las expectativas de los accionistas deben ser compatibles con una política razonable de retribución, conjugar los retornos a los inversores con un nivel prudente de endeudamiento para preservar la solvencia crediticia de la energética y permitir nuevas inversiones. Esta visión forma parte de una lógica más amplia para equilibrar las distintas prioridades de los grupos de interés.
El plan estratégico de Naturgy para el periodo 2025-2027, defendido también por Francisco Reynés en Davos, se apoya en tres pilares considerados “muy sólidos”: el crecimiento industrial, la inversión en descarbonización y seguridad de suministro, y un dividendo estable y creciente. Estas prioridades buscan orientar el rumbo de la compañía en un entorno competitivo que exige adaptarse a las necesidades de los clientes, la evolución de los mercados energéticos y las expectativas de los reguladores.
El contexto global y geopolítico fue otro de los temas subrayados en la entrevista. El escenario actual, marcado por incertidumbres en los mercados energéticos, presiones regulatorias en Europa y cambios en la demanda de energía, ha llevado a Naturgy a enfatizar la prudencia y la adaptabilidad en sus estrategias de inversión y de capital. La compañía opera en sectores de suministro de gas y electricidad donde las condiciones internacionales pueden tener un impacto significativo en planificación y operaciones.


