
El Gobierno francés estudia imponer a las grandes empresas, aquellas con una facturación superior a los 1.000 millones de euros, una tasa de carácter temporal, destinada a compensar el impacto del coste de los litigios perdidos tras la decisión de los tribunales europeos de declarar inválido el gravamen a los dividendos establecido durante el mandato de Francois Hollande.
«No hay nada decidido aún», señala al diario ‘Sud Ouest’ el ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, añadiendo que en estos momentos se discute «una solución temporal» que afectaría únicamente a grandes grupos. «Solo aquellos con ingresos superiores a 1.000 millones de euros se verán afectados, no las pymes», apunta Le Maire.
A este respecto, el ministro de Economía y Finanzas justifica la posibilidad de fijar esta tasa temporal por la necesidad de cubrir los gastos que han representado para Francia los litigios perdidos en relación con el impuesto a los dividendos fijado por el anterior Gobierno y que ha sido invalidado por los tribunales europeos.
«El impuesto a los dividendos, establecido en 2012, fue considerado ilegal por los tribunales europeos y será suprimido», recuerda Le Maire, quien señala que el Ejecutivo galo tendrá ahora que afrontar los costes de los litigios perdidos.


