
El Gobierno del Reino Unido ha llegado a un acuerdo con los principales bancos y sociedades de crédito inmobiliario para ofrecer a los ciudadanos una serie de medidas de alivio y facilitar el pago de sus préstamos hipotecarios ante el creciente impacto de la subida de los tipos de interés, incluyendo la introducción de una moratoria de al menos 12 meses antes de llevar a cabo embargos por el impago de la hipoteca.
A la conclusión de la reunión mantenida esta semana en Downing con representantes del sector bancario, el ministro de Finanzas del Reino Unido, Jeremy Hunt, ha anunciado que había logrado acordar «tres cosas muy importantes».
En primer lugar, el responsable del Tesoro británico ha explicado que «cualquier persona podrá hablar con su banco o su prestamista hipotecario sin impacto alguno en su historial crediticio».
Asimismo, Hunt ha señalado que aquellas personas «angustiadas» por no poder hacer frente al pago de su hipoteca podrán cambiar el préstamo para pagar sólo intereses o extender el plazo de la misma «y si lo desean, volver a su acuerdo hipotecario original dentro de los seis meses (siguientes)».
«Creo que eso le dará mucha comodidad a la gente y evitará que se preocupen por tener que negociar con sus bancos cuando están preocupados por su situación financiera», ha afirmado.
En último lugar, el ministro de Finanzas del Reino Unido ha anunciado que las personas en riesgo de perder su vivienda podrán beneficiarse de un periodo de al menos 12 meses antes de que las entidades ejecuten el embargo por impago hipotecario.
«Los bancos y prestamistas hipotecarios tienen una serie de alternativas. Lo último que quieren hacer es embargar una casa», ha subrayado Hunt al anunciar que «en esa situación extrema acordaron que habrá un período mínimo de 12 meses antes de que haya un embargo forzoso».


