Iberdrola, compañía presidida por Ignacio Galán, obtuvo un beneficio neto de 4.340 millones de euros en el primer semestre del año, un 22% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Descontando las plusvalías derivadas de la venta de centrales térmicas en México, el beneficio neto ajustado creció un 8% —un 14% sin tener en cuenta el impacto del tipo de cambio—, mientras que el EBITDA ajustado aumentó un 7%, hasta los 8.050 millones de euros.
La compañía incrementó un 25% sus inversiones, hasta alcanzar los 7.000 millones de euros. Más del 70% de esa cifra se destinó al Reino Unido, Estados Unidos y Brasil.
El negocio de redes concentró cerca de 4.400 millones de euros de inversión, un 42% más que un año antes, lo que representa aproximadamente dos tercios del total. Como consecuencia, los activos regulados de redes (RAB) crecieron un 11%, hasta situarse cerca de los 55.000 millones de euros, impulsados principalmente por el Reino Unido (+11%), Estados Unidos (+12%) y Brasil (+18%).
Del total de activos regulados, cerca de 40.000 millones de euros corresponden al negocio de distribución, con un crecimiento del 6%, mientras que los 15.000 millones restantes pertenecen al transporte, que aumentó un 30% en el último año.
En el área de generación, Iberdrola invirtió más de 2.200 millones de euros, de los que más del 70% se destinaron a proyectos de energía eólica terrestre y marina. Durante el semestre, la compañía puso en servicio más de 1.600 megavatios (MW) y prevé incorporar otros 2.100 MW antes de finalizar el año.
Además, la empresa afirma contar con proyectos maduros para añadir hasta 15.500 MW de potencia entre 2025 y 2030, frente a los 9.500 MW contemplados en el plan 2025-2028.
Por negocios, el EBITDA ajustado de Redes aumentó un 13%, impulsado por el nuevo marco del transporte en el Reino Unido, la línea de interconexión NECEC en Estados Unidos y las mejoras tarifarias en todos los mercados. Por su parte, el EBITDA ajustado de Generación y Clientes creció un 1% gracias a la mayor producción en el Reino Unido, Estados Unidos, Europa continental y Australia.
En el plano financiero, Iberdrola destacó que mantiene unos ratios en línea con la calificación crediticia BBB+ y una liquidez de 21.500 millones de euros, suficiente para cubrir 22 meses de necesidades de financiación.
En cuanto a la remuneración al accionista, los dividendos pagados con cargo al ejercicio 2025 alcanzaron los 4.500 millones de euros, un 12% más que el año anterior. El dividendo por acción se sitúa en 0,685 euros, de los que 0,427 euros se abonarán el próximo 27 de julio.
De cara a 2026, la compañía liderada por Ignacio Sánchez Galán y cuyo CEO es Pedro Azagra, mantiene sus previsiones y reitera su objetivo de lograr un crecimiento superior al 8% del beneficio neto ajustado. Iberdrola espera apoyarse para ello en el incremento de los activos de redes, especialmente en transporte y con mejores tarifas, la incorporación de 2.100 MW adicionales de generación, así como en las mejoras de procesos ligadas a la inteligencia artificial y el aumento de la eficiencia operativa.


