La troika se va de Atenas sin acuerdo sobre el rescate

No Comentado

 La troika se va de Atenas sin acuerdo sobre el rescate

Los miembros de la troika han dejado Grecia este jueves, sin llegar a un acuerdo sobre el rescate con las autoridades helenas, tras dos semanas de negociaciones, lo que conllevará el retraso en la entrega del siguiente tramo de ayuda, cifrado en 1.000 millones de euros.

La tríada “ha concluido su visita a Grecia tras conversaciones productivas con las autoridades sobre el conjunto de políticas que podrían servir como base para la realización de la revisión en curso del programa económico del país”, según un comunicado conjunto.

“Se han logrado avances, pero algunas cuestiones siguen sin resolver”, afirmaron los miembros de la troika, formada por la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Los expertos de esas tres instituciones prevén volver a Atenas en diciembre para retomar las discusiones, con el objetivo de cerrar la cuarta revisión del programa de rescate a Grecia.

Hasta entonces, “las discusiones continuarán desde sus respectivas sedes”, según los acreedores internacionales.

Pese al acercamiento logrado entre la troika y el Gobierno griego, ambas partes mantienen diferencias respecto al agujero fiscal al que Atenas tendrá que hacer frente el próximo año.

Los representantes de la tríada comenzaron las conversaciones sobre la base de que el citado agujero de financiación podía ascender hasta 2.900 millones de euros, lo que haría necesarios sacrificios adicionales, mientras que las autoridades griegas estimaban que no superaría los 500 millones.

Sin embargo, el Gobierno heleno ha presentado en los últimos días un programa de ahorro de 1.300 millones de euros en el que no se incluirían recortes salariales o de pensiones generalizados, sino que estaría basado en medidas de ahorro de carácter estructural.

El primer ministro griego, Andonis Samarás, ha expresado en numerosas ocasiones su oposición a aplicar más recortes en el país, una línea roja que se resiste a cruzar para evitar que aumente la tensión social.

El visto bueno al programa de medidas griego es la condición necesaria para que los acreedores del país acepten el desembolso de otros 1.000 millones de euros para Grecia.

Sobre el autor

Artículos Relacionados

Dejar una respuesta

Su dirección de correo no será publicada. Los campos requeridos están marcados como (requerido)