España tiene las redes eléctricas más baratas entre los grandes países de la UE

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España tiene las redes eléctricas más baratas entre los grandes países de la UE

España se sitúa como el país con el coste más bajo de redes eléctricas entre las grandes economías de Europa, según un informe publicado por la consultora EY (Ernst & Young). El estudio destaca que el coste de las redes de transporte y distribución por cliente en España asciende a 176 euros anuales, muy por debajo de lo registrado en países como Alemania (429 euros) o Francia (409 euros).

Los datos, que forman parte del análisis «Benchmarking de costes de redes eléctricas en Europa», elaborado por EY a petición de la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (Aelec), posicionan a España como un referente en eficiencia operativa dentro del sector energético. El informe ha comparado el coste relativo de redes eléctricas en los cinco principales mercados eléctricos europeos: Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y España.

Una de las conclusiones más relevantes del estudio es que el modelo español de redes combina un coste reducido con un elevado nivel de fiabilidad del sistema. España presenta uno de los menores índices de interrupciones de suministro entre los países analizados, lo que refuerza la percepción de que no es necesario asumir costes elevados para garantizar la calidad del servicio eléctrico.

El coste por kilómetro de red también refleja la ventaja competitiva española. Mientras que en Alemania y Francia los costes superan los 7.000 euros por kilómetro, en España esa cifra se sitúa por debajo de los 3.000 euros. Esto se debe tanto a la optimización del modelo regulatorio como a las inversiones estratégicas realizadas en digitalización y automatización de infraestructuras durante la última década.

Desde Aelec han valorado positivamente los resultados del informe, destacando que “la eficiencia del sistema de redes en España es fruto de una regulación exigente pero equilibrada, que ha sabido incentivar la inversión sin generar sobrecostes para los consumidores”.

El estudio cobra especial relevancia en un momento clave para la transición energética, donde las redes eléctricas jugarán un papel crucial para integrar la generación renovable, electrificar la movilidad y descarbonizar la industria. En este sentido, EY advierte que será necesario aumentar significativamente las inversiones en redes durante los próximos años para evitar cuellos de botella y garantizar la seguridad del suministro.

A pesar de su actual eficiencia, el sistema español enfrenta el reto de adaptar su red a un modelo más descentralizado y dinámico, con mayor participación del autoconsumo, la generación distribuida y la gestión activa de la demanda. Esto requerirá ajustes regulatorios y una estrategia de inversión sostenida en infraestructuras inteligentes.

El informe concluye que, de mantenerse la tendencia actual, España podría consolidarse como uno de los sistemas eléctricos más competitivos de Europa, no solo en coste sino también en sostenibilidad, fiabilidad e innovación.

La publicación de este análisis ha sido bien recibida tanto por el sector como por el Gobierno, que lo interpreta como una señal de que la política energética nacional está en la senda correcta, aunque advierten que la eficiencia actual no debe llevar a la complacencia.