BPI: la regulación de las criptomonedas debe ser global

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BPI: la regulación de las criptomonedas debe ser global

El Banco de Pagos Internacionales (BPI) ha señalado que la regulación de las criptomonedas debe ser global, y ha destacado que su expansión exige redibujar los límites reguladores.

En un capítulo monográfico en su nuevo informe económico anual, el BPI ha indicado que “estos límites necesitan encajar una nueva realidad en la que las líneas que delimitan las responsabilidades de diferentes reguladores en las jurisdicciones se han vuelto cada vez más borrosas (…) Dado que las criptomonedas son globales por naturaleza, sólo una regulación coordinada globalmente tiene posibilidad de ser efectiva”.

El banco de los bancos centrales presenta este año un informe renovado que repasa sus actividades y resultados financieros durante el último ejercicio, y traslada el tradicional análisis de la economía mundial al nuevo informe económico anual.

El BPI dice que “el modelo de generación de confianza en el que se basan las criptomonedas limita su capacidad de sustituir al dinero convencional” y asegura que “la tecnología descentralizada en la que se basan los tokens digitales privados no puede reemplazar al sistema de bancos centrales, plenamente probado y seguro”.

Asimismo, ha agregado que “el uso de las actuales criptomonedas se hace más laborioso conforme aumenta el número de usuarios, a diferencia del dinero convencional, que funciona mejor cuantas más personas lo utilizan y confían en él”.

Por su parte, Hyun Song Shin, Asesor Económico y Jefe de Estudios del BPI, ha señalado que “las criptomonedas prometen mucho, pero no siempre cumplen. El dinero tiene valor en la medida en que cuenta con usuarios. Sin usuarios, sería inservible, ya se trate de un trozo de papel con un rostro insigne o de una moneda digital”.

Cuanta más gente acepta el dinero como tal, más gente lo quiere utilizar, pero las criptomonedas no funcionan de esta forma. Cuanto más se ofrece al minero, que es el sistema de confirmación de las transacciones en una red de cadena de bloques, más posibilidades hay de que la transacción sea procesada y se ejecute el pago.

En relación a las tasas por transacción también varían mucho. Como ejemplo, el BPI ha citado que, en diciembre de 2017, en el caso del bitcoin llegaron a 57 dólares (unos 49 euros), de modo que para pagar un café de 2 dólares (1,7 euros) habría que añadir esa tasa.

Esto ocurre porque mucha gente tiene criptomonedas como activos y no como dinero, lo que genera congestiones y además hay que pagar por mantener esos activos.

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