
El sector inmobiliario español se prepara para cerrar un ejercicio notable. Según las previsiones de la consultora Laborde Marcet, la inversión total en activos inmobiliarios superará los 15.000 millones de euros en 2025, consolidando la recuperación del sector tras un periodo de incertidumbre marcado por los tipos de interés altos y la desaceleración económica global.
Estas cifras reflejan una recuperación paulatina del apetito inversor, tanto nacional como internacional, que encuentra en el mercado español un entorno atractivo gracias a la estabilidad macroeconómica, la resiliencia del mercado laboral y el comportamiento sólido de ciertos segmentos como el logístico, el residencial en alquiler y los activos prime.
Madrid y Barcelona, motores de la inversión
Según el informe de Laborde Marcet, Madrid y Barcelona continuarán concentrando el grueso de las operaciones, con un alto interés por parte de fondos institucionales, aseguradoras y gestoras de patrimonio. Los activos de oficinas reformadas, el retail de calidad en ubicaciones prime y el build to rent seguirán siendo las categorías más demandadas por los inversores.
“La profesionalización del sector y la entrada de nuevos vehículos de inversión están elevando el nivel de exigencia y sofisticación del mercado”, indica Gerard Marcet, socio fundador de la consultora. “España sigue siendo una plaza atractiva por rentabilidades comparativas, seguridad jurídica y calidad de vida”, añade.
Factores clave: tipos, liquidez y expectativas
Uno de los factores que ha favorecido el repunte inversor es el moderado descenso de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo, que ha facilitado la financiación de operaciones apalancadas. Aunque los tipos siguen siendo elevados en comparación con la última década, la estabilidad en las decisiones de política monetaria ha devuelto confianza a los inversores.
Además, Laborde Marcet destaca el papel de la liquidez existente en el sistema financiero, aún elevada tras años de expansión monetaria, y la necesidad de recolocar capital en activos tangibles como el inmobiliario. Esta búsqueda de refugio y rentabilidad favorece especialmente los activos bien ubicados y con contratos estables.
Segmentos en alza
Entre los segmentos con mayor dinamismo, el logístico sigue siendo uno de los más atractivos, impulsado por la consolidación del comercio electrónico y la reconfiguración de cadenas de suministro. Por su parte, el residencial en alquiler mantiene su fortaleza, especialmente en las grandes capitales, donde la demanda supera con creces a la oferta disponible.
También ganan terreno los activos alternativos como residencias de estudiantes, senior living y centros sanitarios, donde se percibe un importante recorrido de crecimiento.
Perspectivas para 2026
Aunque el entorno macroeconómico sigue planteando incertidumbres —como la evolución de la inflación, la geopolítica y los flujos globales de capital—, las previsiones de Laborde Marcet apuntan a que el mercado inmobiliario español seguirá atrayendo inversión en 2026, con mayor foco en sostenibilidad, eficiencia energética y transformación digital de los activos.
El cierre de 2025 por encima de los 15.000 millones de euros será, si se confirma, una señal clara de que el inmobiliario español ha recuperado plenamente su tracción.


