
Según datos publicados por la Oficina Federal de Estadística, Destatis, la economía de Alemania tuvo una expansión del 2,2% –2,5% ajustado por calendario—en 2017, frente al 1,9% del año anterior, lo que demuestra un crecimiento «estable y fuerte»,.
Asimismo, entre octubre y diciembre de 2017, el Producto Interior Bruto (PIB) experimentó un avance del 0,6% respecto al trimestre anterior, impulsado fundamentalmente por la demanda extranjera. «Las exportaciones aumentaron sustancialmente», indicó la oficina de estadística.
Tal y como apunta Destatis en un comunicado, las exportaciones netas contribuyeron positivamente sobre el PIB, al tiempo que el gasto público aumentó y el consumo privado se mantuvo prácticamente plano con respecto al trimestre anterior.
Las inversiones en bienes de equipo se elevaron ligeramente respecto a los tres meses precedentes y la inversión inmobiliaria se ralentizó.
De esta forma, el ‘motor’ económico de la eurozona se impulsó un 0,9% en el primer trimestre, un 0,6% en el segundo trimestre, un 0,7% en el tercer trimestre y un 0,6% en los últimos tres meses del año.
Destatis también anunció que la tasa de inflación interanual en Alemania se situó en enero en el 1,6 % y disminuyó así a comienzos de año levemente, después de situarse en diciembre en el 1,7 % y en noviembre en el 1,8. Respecto a diciembre de 2017, el índice de precios al consumo (IPC) descendió en enero un 0,7 %.
Los precios de la energía se situaron un 0,9 % por encima del nivel del año pasado, lo que tuvo un efecto freno sobre la tasa general de inflación.
Además, el aumento de los precios de la energía continuó atenuándose tras una subida del 1,3 % en diciembre y del 3,7 % en noviembre.


