Ilunion TextilCare impulsa la inclusión laboral en la España rural

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Ilunion TextilCare fomenta el empleo inclusivo en la España despoblada, donde el 80% del territorio es rural y apenas el 20% de la población reside en estas áreas. El 66% de su plantilla en zonas rurales está compuesta por profesionales con discapacidad, destacando su compromiso pionero con la inclusión laboral como estrategia para combatir la despoblación.

Con cinco centros ubicados en municipios de menos de 30.000 habitantes —Cartaya (Huelva), Las Cabezas de San Juan (Sevilla), Huete (Cuenca) y dos en Onzonilla (León)—, esta división de Ilunion genera el 36,8% del empleo rural del grupo, sobresaliendo por su enfoque inclusivo y sostenible.

El 66,1% de los empleados contratados por Ilunion TextilCare en estas áreas rurales son personas con discapacidad, lo que destaca su firme compromiso con la promoción de oportunidades laborales inclusivas.

Este modelo no solo impulsa la economía local, sino que también fortalece la cohesión social y promueve el arraigo en comunidades impactadas por la despoblación.

«El desarrollo del mundo rural pasa por generar oportunidades que permitan a las personas quedarse, crecer y prosperar en sus territorios», afirma David López Pachón, director general de ILUNION TextilCare.

La compañía combina su impacto social con avances en sostenibilidad, habiendo reducido en los últimos cinco años un 12% su huella de carbono, un 8% el consumo energético y un 10% el uso de agua, además de optimizar su logística eliminando 25 vehículos sin comprometer la calidad del servicio. Estas mejoras se han logrado gracias a herramientas digitales y sistemas inteligentes de gestión que elevan la eficiencia operativa.

Con alianzas estratégicas con administraciones locales, entidades sociales y centros educativos, Ilunion TextilCare impulsa iniciativas que van más allá del empleo, como actividades culturales, deportivas y programas de formación, convirtiendo sus plantas en nodos de transformación social.

Con más de 6.700 trabajadores, de los cuales el 74% tienen discapacidad, la empresa demuestra que rentabilidad e impacto positivo son compatibles, ofreciendo un modelo replicable para combatir la despoblación y construir un futuro más inclusivo y sostenible en la España rura.