
Castilla y León es la segunda comunidad autónoma menos inflacionista, junto con Andalucía, Asturias, Cantabria y Navarra, sólo por delante de Canarisa (3,4 por ciento).
Además, con el dato de mayo los precios encadenan tres meses de subidas en Castilla y León que anota en lo que va de año una subida del 2,1 por ciento, una décima menos que en España.
La partida en la que más subieron los precios en Castilla y León respecto al mismo mes del año anterior fue en restaurantes y hoteles, un 5,4 por ciento más que en mayo de 2023 (+0,5 puntos respecto a la tasa interanual anotada el mes anterior); vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, un 5,3 por ciento (+1,2 puntos); bebidas alcohólicas y tabaco, un 4,4 por ciento (-0,1 puntos) y alimentos y bebidas no alcohólicas, un 4,1 por ciento (-0,7 puntos).
En el lado contrario, donde más cayeron en tasa interanual los precios fue en comunicaciones, un -0,2 por ciento (-0,1 puntos respecto a la tasa del mes precedente), la única categoría en la que se redujeron.
Al finalizar mayo, las tasas más elevadas de IPC las presentaban Galicia (4%), Euskadi (3,9%) y Baleares (3,8%). En el lado contrario se situaron Melilla (2,9%), Ceuta (3,4%) y Canarias (3,4%).


