
La inflación armonizada de Alemania se ubicó en el pasado mes de marzo en el 7,8%, lo que supone un retroceso de un punto y medio respecto al dato de febrero, según cifras de la Oficina Federal de Estadística (Destatis).
A su vez, el índice de precios de consumo (IPC), que incluye el gasto de los hogares, el desembolso en juegos de azar y suscripciones a medios de comunicación, se quedó en el 7,4%, lo que implicó una moderación de un 1,3%.
«La tasa de inflación se ha ralentizado, pero permanece en niveles elevados», ha reconocido Ruth Brand, presidenta de Destatis, subrayando que los hogares alemanes sintieron el impacto de los precios más altos de los alimentos también en marzo.
Además, en el tercer mes del año, los precios de los productos energéticos fueron solo un 3,5% más altos que el mismo mes del año anterior, aunque esto se debe a una distorsión estadística, ha explicado Destatis.
La evolución de estos precios se vio frenada, en cierta medida, por las congelaciones de los precios de la electricidad, el gas natural y la calefacción urbana que entraron en vigor retrospectivamente a partir del comienzo del año. Aun así, la energía fue un 51,9% más cara que en 2020.
En este sentido, la oficina estadística germana ha indicado que los combustibles de motores fueron un 16,1% más baratos que doce meses antes, mientras que los precios de la energía para los hogares se encarecieron un 21,9%. En términos desagregados, se pagó un 39,5% más por el gas natural, un 17,1% por la electricidad y un 16,4% por la calefacción.
De su lado, los precios de los alimentos aumentaron un 22,3% en marzo, acelerándose respecto del incremento del 21,8% observado en febrero, con subidas particularmente considerables en los productos lácteos y huevos (+34,6%), las verduras (+27,3%), el pan y cereales (+23,8%) y el pescado y marisco (+22,2%). Asimismo, Destatis ha advertido de aumentos muy elevados en los precios de algunos productos alimenticios, como el azúcar (+70,9%).
De este modo, al excluir los precios de la energía, la tasa de inflación de Alemania se situó en el 7,8% en marzo de 2023, mientras que, al dejar fuera también los alimentos, el índice subyacente fue del 5,8%, una décima más que en febrero.
Con respecto a febrero, la inflación armonizada alemana avanzó un 1,1%, mientras que el IPC subió un 0,8%.


