Ignacio Galán impulsa a Iberdrola hasta los 20 euros por acción

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presidente de iberdrolaLa acción de Iberdrola ha vuelto a marcar máximos históricos al superar por primera vez la cota de los 20 euros, un hito que eleva la capitalización bursátil del grupo por encima de los 135.000 millones de euros. Este nivel contrasta con la situación de hace dos décadas, cuando Ignacio Sánchez Galán asumió la presidencia de la compañía y el título cotizaba por debajo de los 6 euros, con un valor en Bolsa cercano a los 20.000 millones.

En estos veinte años, Iberdrola ha multiplicado casi por seis su valor, afianzándose como la mayor eléctrica de Europa y una de las dos mayores del mundo. Con Ignacio Galán, como presidente de Iberdrola, la compañía ha pasado de ser una utility de ámbito regional a un actor energético global, apoyado en una estrategia sostenida de crecimiento internacional, adquisiciones selectivas y desinversiones en activos no estratégicos.

De eléctrica regional a líder energético global

Desde 2006, la transformación del grupo ha sido profunda. Iberdrola ha reorientado su negocio hacia las energías renovables, las redes eléctricas y el almacenamiento, al tiempo que ampliaba su presencia fuera de la Península Ibérica. El punto de inflexión llegó en 2007 con la compra de ScottishPower por 17.200 millones de euros, operación que consolidó su posición en el Reino Unido. Este liderazgo se reforzó en 2024 con la adquisición del 88% de Electricity North West, que situó a la compañía como el segundo operador de transporte y distribución eléctrica regulada del país.

La expansión internacional continuó en Estados Unidos con la adquisición de Energy East en 2008 y, posteriormente, con la fusión con UIL Holdings en 2015, que dio lugar a Avangrid. El pasado año, Iberdrola decidió excluir de cotización esta filial para ganar eficiencia operativa en el mercado estadounidense. A ello se suman las operaciones en Brasil, donde Neoenergia se ha consolidado como líder del sector eléctrico, y las alianzas estratégicas con socios como Norges Bank —con quien ha alcanzado 1.500 MW de capacidad renovable en operación— o Masdar, con la que coinvertirá más de 15.000 millones de euros en proyectos de energía limpia.

Paralelamente, la compañía ha mantenido un firme compromiso con el accionista. Desde 2006, Iberdrola ha aplicado una política de dividendos creciente y estable, que ha favorecido la fidelización del inversor minorista y el fortalecimiento del capital sin salida de caja. Para los resultados de 2025, el dividendo se ha fijado en 0,253 euros brutos por acción —a completar en julio—, lo que supone un aumento del 9,5% respecto al ejercicio anterior.

El respaldo del mercado y la estrategia de crecimiento

Con 125 años de historia, Iberdrola afronta el futuro apoyada en un plan de inversión de 58.000 millones de euros que sigue contando con el respaldo del mercado en su modelo de negocio y en la visibilidad de sus resultados a largo plazo. La estabilidad regulatoria de sus principales mercados, el peso creciente de los ingresos regulados y la apuesta temprana por las energías renovables han convertido a la compañía en uno de los valores defensivos de referencia en Europa. En un contexto de volatilidad en los mercados energéticos, la cotización de Iberdrola se ha beneficiado de su perfil predecible, de su capacidad para generar caja y de un plan inversor alineado con la electrificación de la economía, factores que han contribuido a sostener la tendencia alcista de la acción y a reforzar su atractivo para inversores institucionales y minoristas.