
Los conductores españoles se enfrentan esta semana a una ligera subida en el precio de los carburantes, rompiendo así una racha de cinco semanas consecutivas de descensos. Según los últimos datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea, recogidos por el Ministerio para la Transición Ecológica, tanto la gasolina como el gasóleo han registrado un aumento medio del 0,2 %, en un contexto marcado por el final del verano, el repunte del petróleo y la vuelta a la actividad tras el parón vacacional.
El precio medio del litro de gasolina se sitúa en 1,480 euros, mientras que el diésel asciende a 1,409 euros por litro, lo que supone una ligera corrección al alza respecto a los niveles de la semana anterior. Aunque las cifras están lejos de los picos registrados durante el verano de 2022, reflejan una nueva presión sobre los bolsillos de consumidores y empresas en plena temporada de retorno a la actividad económica.
La subida se produce tras un mes de continuas bajadas, motivadas en gran parte por la estabilidad en los mercados internacionales de crudo, la debilidad del consumo estival en ciertas regiones europeas y una menor presión fiscal sobre los combustibles. No obstante, con el final del verano y el reinicio del transporte logístico e industrial a pleno rendimiento, la demanda de derivados del petróleo vuelve a repuntar, y eso se traslada gradualmente al surtidor.
Además, el precio del barril de Brent —referencia para Europa— ha recuperado terreno en las últimas sesiones, situándose por encima de los 91 dólares, tras las señales de mantenimiento de recortes en la producción por parte de la OPEP+ y la persistente tensión en algunas zonas productoras clave, como Oriente Medio o el norte de África.
En términos interanuales, la gasolina es todavía un 2,3 % más barata que en la misma semana de 2024, mientras que el gasóleo se mantiene un 5,1 % por debajo, lo que da cierto alivio a consumidores particulares y profesionales del transporte. Sin embargo, asociaciones del sector advierten que los niveles siguen siendo elevados en comparación con la media histórica.
Desde la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), se señala que la volatilidad de los precios en las últimas semanas responde principalmente a factores globales y no tanto a la estructura del mercado nacional. “Los carburantes reflejan con rapidez los movimientos del mercado internacional del crudo y del refino, especialmente cuando hay picos de demanda como ocurre al inicio del curso económico”, explican fuentes del sector.
Los consumidores, por su parte, afrontan esta nueva fase con cautela, especialmente de cara al otoño, cuando tradicionalmente aumentan los desplazamientos urbanos y el consumo de combustibles para calefacción y transporte escolar y laboral.
Con este repunte, los analistas no descartan nuevas oscilaciones en las próximas semanas, en función de la evolución del crudo, el tipo de cambio euro-dólar y las posibles decisiones de los países exportadores. Por ahora, la tregua en los carburantes ha terminado.


