
La dinámica empresarial española mantiene un tono positivo en cuanto a número de nuevas sociedades, pero con una menor intensidad inversora. Según los últimos datos publicados por Informa D&B, filial de Cesce, entre enero y julio de 2025 se han creado 76.795 empresas, lo que supone un aumento del 4 % respecto al mismo periodo del año pasado.
Sin embargo, el capital total desembolsado en su constitución ha caído un 9 %, situándose en 3.521 millones de euros, lo que indica que, aunque crecen las iniciativas empresariales, estas arrancan con dotaciones de capital más reducidas.
Madrid, Cataluña y Andalucía lideran las constituciones
Por comunidades autónomas, Madrid se sitúa en cabeza con 16.308 nuevas empresas, seguida de Cataluña (14.276) y Andalucía (13.155). Entre las tres concentran más de la mitad de las constituciones registradas en lo que va de año. En cuanto a capital invertido, Madrid también lidera el ranking, con 1.225 millones de euros, pese a registrar un descenso interanual del 7 %.
Las comunidades con mayor crecimiento relativo en creación de empresas han sido Canarias, con un aumento del 9 %, y Valencia, con un 7 %. Por el contrario, La Rioja y Navarra experimentaron caídas, en torno al 5 % y 3 % respectivamente.
Sectores: tirón del comercio y la hostelería
El comercio se mantiene como el sector con más constituciones, sumando más de 15.000 nuevas sociedades hasta julio, seguido por la hostelería y la construcción. Sin embargo, en términos de capital invertido, el liderazgo recae en el sector inmobiliario, que concentró cerca del 30 % del total.
El informe de Informa D&B también destaca que el sector de la información y las comunicaciones ha sido uno de los más dinámicos, con un crecimiento del 6 % en el número de constituciones, reflejo del impulso de las empresas tecnológicas y de servicios digitales.
Menos inversión media por empresa
Uno de los datos más significativos es el descenso del capital medio por empresa, que pasa de 50.600 euros en 2024 a 45.900 euros en 2025. Los analistas apuntan a que este fenómeno podría estar relacionado con la proliferación de negocios de base tecnológica y de servicios, que requieren menos inversión inicial que los proyectos industriales o inmobiliarios tradicionales.
Perspectivas para el resto del año
A pesar de la caída en el capital invertido, la tendencia en la creación de empresas sigue siendo positiva. La mejora del acceso al crédito, el dinamismo del consumo interno y la estabilidad en los costes energéticos han favorecido el emprendimiento. Sin embargo, la reducción en la inversión inicial plantea interrogantes sobre la solidez financiera de algunas de las nuevas compañías a medio plazo.
Informa D&B subraya que el tejido empresarial español continúa diversificándose, con una creciente presencia de iniciativas digitales, sostenibles y de economía colaborativa, aunque el reto sigue siendo aumentar la inversión para consolidar estos proyectos y hacerlos más competitivos.


