
Inditex, el gigante gallego de la moda, ha presentado este miércoles los resultados correspondientes al primer semestre de su ejercicio fiscal 2025, en los que refleja una clara ralentización del crecimiento tras varios años de expansión acelerada. El grupo propietario de marcas como Zara, Massimo Dutti o Bershka ha registrado un beneficio neto de 2.791 millones de euros entre febrero y julio, lo que supone un incremento del 0,8 % respecto al mismo periodo del año anterior.
Las ventas también crecieron, pero a un ritmo contenido. Alcanzaron los 18.357 millones de euros, un 1,6 % más que en el primer semestre de 2024. Estas cifras, aunque positivas en términos absolutos, confirman un cambio de ritmo en la evolución de la compañía tras superar en los últimos años marcas históricas tanto en ingresos como en beneficios.
Desde la compañía señalan que los resultados deben leerse en el contexto de una comparativa exigente, dado que el primer semestre de 2024 fue excepcionalmente fuerte. Asimismo, apuntan que el entorno macroeconómico sigue siendo complejo, con una inflación moderada pero persistente, tensiones geopolíticas y un consumo más cauteloso en algunos mercados clave.
“El modelo de negocio sigue mostrando una gran solidez operativa, y estamos centrados en seguir mejorando la experiencia del cliente, optimizar nuestros procesos y avanzar en sostenibilidad”, ha afirmado en un comunicado el consejero delegado, Óscar García Maceiras.
Uno de los puntos fuertes del semestre ha sido el control de márgenes. El margen bruto se situó en el 58,2 % sobre ventas, ligeramente por encima del registrado un año antes, lo que refleja una gestión eficiente del inventario y la cadena de suministro. Además, el grupo ha continuado reduciendo deuda y fortaleciendo su posición de caja.
En cuanto a la inversión, Inditex destinó cerca de 900 millones de euros en el semestre a mejorar su red logística, reforzar sus plataformas tecnológicas y renovar tiendas en mercados estratégicos como Estados Unidos, México, Italia y Corea del Sur. También ha seguido apostando por su estrategia de integración entre el canal físico y el online, que ya representa una parte sustancial de las ventas.
A nivel geográfico, Europa sigue siendo el principal mercado para el grupo, aunque ha destacado el buen comportamiento de América Latina y Asia-Pacífico, donde la reapertura del consumo en economías clave ha impulsado el tráfico en tienda.
En lo que va de ejercicio, Inditex acumula una revalorización cercana al 18 % en bolsa, aunque los analistas han moderado sus expectativas de crecimiento para el conjunto del año, considerando que la desaceleración observada en el primer semestre podría extenderse.
A pesar de ello, la compañía sigue manteniendo su atractivo entre los inversores por su solidez financiera, su rentabilidad operativa y su capacidad de adaptación a los cambios del mercado global de la moda.


