
El Consell General (Parlamento) de Andorra ha aprobado este jueves el proyecto de ley que suspende de forma transitoria la inversión extranjera en inmuebles.
La ministra de Presidencia, Economía, Trabajo y Vivienda, Conxita Marsol, ha defendido que la Ley de inversión extranjera aprobada en 2008 contribuyó a «construir una Andorra más diversificada y sostenible».
De la misma forma, ha recordado que la modificación que se hizo del texto en 2012 supuso «un cambio de paradigma económico», contribuyendo a generar riqueza y mejorar muchos aspectos, ha dicho literalmente, en un contexto de crisis.
Sin embargo, ha admitido que uno de los efectos «no deseados» ha sido la especulación inmobiliaria que ahora está condicionando el mercado de la vivienda, ha dicho.
Por este motivo, quieren un cambio legislativo global y crear un tributo que grave la inversión extranjera en inmuebles.
Durante el impasse normativo hasta la creación del tributo y para evitar «el efecto llamada», el Gobierno andorrano ha optado por una moratoria que será, según las palabras de Marsol, temporal y muy acotada en el tiempo.
En la sesión de Consell General, los parlamentarios de Andorra Endavant y Liberals han mostrado su escepticismo ante la medida y han advertido de los peligros de meter toda la inversión extranjera en el mismo saco.
Por otro lado, Concòrdia y el grupo socialdemócrata han reclamado que la moratoria esté vigente no solo hasta la creación del tributo, sino hasta que se apruebe la modificación global de la Ley de inversión extranjera.


