
El Banco Central Europeo subirá previsiblemente sus tipos de interés, como mínimo, en medio punto porcentual, para frenar la escalada de la inflación, que en agosto llegó al 9,1% en la zona del euro, nuevo máximo histórico. El mandato del BCE marca un objetivo para la inflación ligeramente superior al 2%.
Ante el fuerte incremento de los precios, aumenta la probabilidad de que el Consejo de Gobierno del BCE decida un alza de tres cuartos de punto, que sería la mayor subida de su historia.
En julio, se esperaba un incremento de un 0,25%, pero finalmente fue del 0,5%. Ahora se prevé medio punto, pero no se descarta que el organismo acelere el ritmo. De cara a octubre y diciembre, se perfilan sendas subidas de un cuarto de punto.
El BCE solo ha acometido un movimiento de esta magnitud (0,75%) una vez, el 10 de diciembre de 2008, pero en la otra dirección, a la baja, en plena crisis financiera después de la quiebra de Lehman Brothers.
El BCE comenzó a subir sus tipos de interés en julio, por primera vez desde hace once años, en medio punto porcentual. Los tipos de interés están ahora en el 0,50% y la facilidad de depósito en el 0%, por lo que la zona del euro abandonó los tipos de interés negativos.
El BCE está ahora más preocupado por el riesgo de que la inflación se enquiste de forma persistente y menos por la recesión y quiere frenar la demanda, dado que las restricciones de la oferta con una elevada demanda disparan los precios.


